jueves 24/9/20
Enología

Mucho más que vino

La bodega Gordonzello organiza para este mes una serie de eventos con catas y maridajes, con la seguridad frente al Covid-19 como eje central
Imagen de la nueva bodega Gordonzello, inaugurada el sábado, que acogerá todas las actividades. MEDINA
Imagen de la nueva bodega Gordonzello, inaugurada el sábado, que acogerá todas las actividades. MEDINA

Este fin de semana debía celebrarse la Feria Vitivinícola de Gordoncillo, una cita que había crecido en los últimos años de manera exponencial basada en la calidad de sus eventos con la bodega Gordonzello como gran motor de la misma. Pero nada de eso será posible este año. La crisis del coronavirus obliga a la suspensión de cualquier actividad con afluencia masiva de público de manera incontrolada. Son los tiempos que toca vivir y a ellos hay que adaptarse.

Así lo han entendido desde Gordonzello que no han querido a resignarse a un verano en blanco. Y más teniendo en cuenta que la sociedad cumple 25 años, unas bodas de plata que han conllevado inversiones superiores a los dos millones en la ampliación de sus instalaciones, inauguradas hace apenas unos días. Por ello han organizado para este mes de agosto una serie de actividades culturales con el vino como eje central, pero con mucho más. Eso sí, cumpliendo con todas las medidas recomendadas que garanticen la seguridad de los asistentes y eviten la propagación del virus. Por ello será imprescindible la inscripción previa bien en el correo electrónico [email protected] o en el teléfono 987 758030. Catas marinadas con productos de León, de vinos a cargo de especialistas, desgustaciones... completan la programación.

Los actos comienzan hoy mismo a las siete de la tarde con una cata de vinos de la bodega Gordonzello marinada con chorizo de León. El sábado tendrá lugar una cata técnica de vinos con especialistas de talla nacional. Después vendrán un maridaje de vinos con chocolates Santocildes, una cata de cervezas, otra de quesos, una degustación de cafés y una demostración cócteles.

Es, pues, un verano distinto, pero no muerto ni perdido, donde la máxima prudencia desde la organización y la responsabilidad de los asistentes marcarán el desarrollo de cada una de las actividades.

Mucho más que vino