domingo 15.09.2019
Se acusa al sacerdote de ordenar abatirlas de la torre de la iglesia y éste lo atribuye a un «gamberro»

La muerte a tiros de cinco cigüeñas enfrenta a varios vecinos con el cura

El PSOE critica la pasividad de la Junta y al clérigo por «comportamiento bárbaro»
La aparición de cinco cigüeñas, dos hace quince días y otra pareja más y un poyelo la semana pasada, muertas a tiros sobre el tejado de la iglesia parroquial y en su entorno ha destapado una agria polémica entre un grupo de vecinos indignados y el clérigo de Villamuñío (El Burgo Ranero). Los primeros acusan a este último de ser el presunto inductor de la matanza de estos animales protegidos, aunque nadie ha presentado denuncias ni puesto el dedo acusador contra el supuesto cazador que las abatió; a pesar de que en el pueblo se asegura que se oyeron los disparos. El caso de las cicónidas, que permanecieorn varios días en el lugar en que murieron y que ahora están siendo inspeccionadas por los servicios de la Junta, ha llevado incluso al procurador socialista Antonio Losa a dirigir cuatro preguntas parlamentarias al servicio de Medio Ambiente. El procurador califica los hechos de «ejemplode comportamiento bárbaro de un tiempo que creíamos superado y que protagonizan un escopetero, un cura, Franco y el 20-N». Losa quiere saber si la Junta ha abierto expediente y si piensa denunciar el caso a la Fiscalía. Incluso apunta que el pedáneo advirtió al presunto «escopetero» de que es ilegar circular con armas por el pueblo y afirma que «es pública» en el pueblo la «animadversión» contra las cigüeñas del párroco, «conocido en la provincia por ser quien dice la misa del 20-N en León todos los años en memoria de Franco». Por su parte, Jesús Calvo Pérez, el párroco de Villamuñío, califica las acusaciones de «comicada populachera» y anuncia acciones legales por los presuntos infudios que se le atribuyen en el pueblo. El sacerdote culpa de los hechos a «un gamberro» que «transita entorno del templo parroquial y que aprovechándose de la cada vez más abundante presencia de cigüeñas instaladas en el campanario» las abate. «No creo que sea motivo de responsabilizar al cura de que esto ocurra», añade. «Que estas anidasen en el tejado del templo, no significa que el cura las haya mandado matar: quiero dejar claro que jamás he tenido permiso de armas, ni escopeta, ni he sentido interés en aprender a hacer uso de arma alguna, y por supuesto no me siento con intención ni poder de ordenar a nadie que dispare contra estas», asevera el clérigo. Clavo asegura que fue él «personalmente quien avisó a Medio Ambiente y la Guardia Civil y afirma que las acusaciones contra él son «falsedades» y que quien las emite hace un «jucio temerario». El párroco se defiende Respecto a Franco y el 20-N, declara: «No dejo de sentirme asombrado que tiene que pintar esto en el tema de las cigüeñas. Yo digo y diré muy alto que soy capellán de los falangistas con todo el mayor honor del mundo, soy un conocedor pleno de la historia y soy un agradecido a ella. No como otros cobardes». Cada 20 de noviembre «los falangistas de León me encargan la misa y hago una homilía preciosa, a la que entre los presentes se encuentra el propio vicario, quizás para comprobar que no es ningún mitin lo que digo en la misma», añade. El depósito de agua Por último, el sacerdote señala que fue él mismo el que tras varios días y con autorización retiró las aves del tejado, para evitar filtraciones de restos y «graves problemas sobre el artesonado, joya del siglo XVI única en toda la diócesis de León y comparable a la existente en la sala capitular de San Marcos de León». Apunta que cada ño sube a limpiar canalones y que nunca ha habido problemas con las cigüeñas como se le acusa ahora. Y apunta un problema más serio: «Quisiera conocer la opinión sobre el verdadero peligro de los nidos que existen sobre el depósito del agua, de los que incluso uno de estos producen goteras y filtraciones hacia el interior; han de saber que cualquier dia nos envenenamos todos, y que ya que la iglesia y el artesonado importan un comino», sugiere que se preocupe por ello.

La muerte a tiros de cinco cigüeñas enfrenta a varios vecinos con el cura