martes 24/5/22

El ganadero de Burón Germán Gómez señala que para llevar a cabo el sacrificio de todas sus reses desde el servicio de Sanidad Animal le informaron en una notificación de que «la permanencia de la explotación y su unidad epidemiológica supone un alto riesgo de contagio para otras explotaciones colindantes con el grave perjuicio económico que esto supondría para el resto de los ganaderos y para la salud pública y en aras de garantizar y preservar la seguridad alimentaria, la sanidad animal y la salud pública, es necesario realizar el vaciado sanitario de la citada explotación».

Gómez no entiende que se dé por hecho que las 140 reses pudiesen tener tuberculosis y contagiar al resto de explotación cuando desde la Junta de Castilla y León no hizo el saneamiento correspondiente y necesario. Además, recordó que este tratamiento que le han dado a él no se realiza con la caza.

«Hace unos días mataron un venado con una sarna que no se tenía. Los ciervos, los jabalíes o los zorros están en constante contacto con las reses. Pero esos parece ser que no tienen tuberculosis. Hay que machacar al ganadero», critica Germán Gómez, quien recuerda que después de años de trabajos y esfuerzos económicos por un «capricho político y sanitario, sin hacer el saneamiento a todas las reses, me han dejado sin nada».

Señala también el ganadero de Burón que sus animales están aislados todo el año en unos pastos delimitados y cerrados en el monte y no conviven con ninguna otra explotación. «Solamente se juntan con la fauna salvaje que será la que le pasa la tuberculina», según Germán Gómez, quien lamenta la falta de protección de las administraciones a los ganaderos.

«Nadie se preocupa de todas las enfermedades de los animales salvajes»