viernes. 03.02.2023
UPA rechazó ayer que los ganaderos españoles asuman los costes que supondrá la implantación a partir de 2006 del sistema de identificación electrónica de ovejas y cabras, que cuantificó en 120 millones de euros. La organización considera que la propuesta de reglamento del Consejo de Ministros de Agricultura europeos, según el cual desde 2006 la identificación del sector ovino y caprino deberá pasar del doble crotal a la electrónica, supondrá unos costes «muy elevados» para los ganaderos españoles. El reglamento será analizado el próximo lunes. Añadió que de momento el Gobierno no ha habilitado una partida presupuestaria dirigida a compensar los coste de este sistema que alcanzará los 5 euros por animal, según datos aportados por UPA citando al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). «Ello, no tiene que ser asumido por parte de este sector productor, ya que va a salir más caro el collar que el galgo», ironizó. No obstante, y tras reconocer que la incorporación de esta medida supone un «beneficio y una trazabilidad» para toda la cadena agroalimentaria, reiteró sus criticas en torno al reglamento del Consejo ya que prevé multas por incumplimiento de medidas «que a priori sabe que no se pueden cumplir», pues explicó que se trata de animales que están libres por el campo «con muchas posibilidades de perder los crotales». El sindicato ha manifestado su total rechazo a esta medida y reclama al Ministerio de Agricultura y Ganadería su intervención para que no sean los ganaderos los que asuman este gasto que elevará notablemente los costes de producción ganaderos.

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