miércoles 25/5/22
Una foto del padre Aníbal presidía la homilía en la iglesia de Lario.

Los vecinos de las localidades de Lario y Polvoredo dieron ayer su último adiós al sacerdote Aníbal Gómez, que fue asesinado el 30 de octubre en la ciudad panameña de Colón. El funeral se celebró en la iglesia de Lario y estuvo presidido por el obispo de León, Julián López, que estuvo acompañado por varios sacerdotes de la comarca. Los restos del padre Aníbal, que había sido incinerado, llegaron a la iglesia en una urna portada por sus hermanos, Tomás y Amparo. Tras ellos, el resto de los familiares y los vecinos de los dos pueblos y de la comarca.

La urna con las cenizas fue depositada junto al altar con una fotografía del padre Aníbal. El obispo de León recordó que Aníbal había salido de León como misionero para realizar su misión evangelizadora y pastoral. Precisó el trabajo que hacen los sacerdotes misioneros como Aníbal. Las cenizas fueron depositas en el panteón familiar del cementerio de Lario ante la conmoción de la gente que calificaba a Aníbal de «muy buena persona».

El obispo preside el funeral del misionero asesinado en Panamá