martes 24/5/22
                      Carnero y Mañueco, con los representantes de las organizaciones agrarias y de Urcacyl. NACHO GALLEGO
Carnero y Mañueco, con los representantes de las organizaciones agrarias y de Urcacyl. NACHO GALLEGO

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, valoró ayer que la comunidad autónoma de Castilla y León vaya a mantener con la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2023-2027 importes «muy similares» y «muy parecidos» a los del actual marco de referencia, en lo que considera una victoria en la «primera batalla», a expensas de analizar ahora cómo se van a producir los trasvases entre las distintas ayudas. «Tenemos más dinero del que hemos disfrutado hasta este momento», señaló el consejero

Esta es una de las principales conclusiones que trasladó el consejero al término de la reunión que ha mantenido el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, con los representantes de las organizaciones profesionales agrarias y de las cooperativas para analizar el Plan Estratégico de la PAC remitido por el Gobierno de España a la Comisión Europea en el que se han conseguido «enderezar» la mayoría de las propuestas del Estado que eran perjudiciales para Castilla y León.

No obstante, el consejero lamentó que se haya impuesto finalmente un modelo «continuista y no excluyente» sobre los perceptores de la PAC ya que no se expulsará a nadie cuando Castilla y León había defendido «hasta la saciedad» que se tuviera en cuenta sólo a los agricultores profesionales, aquellos que cotizan a la Seguridad Social agraria.

«Se aviene mal con el conjunto de los modelos de la agricultura nacional», asumió Carnero quien, tras reivindicar que la propuesta de agricultor activo de Castilla y León era «una llamada de atención» para la incorporación de jóvenes, aseguró que se han conseguido «determinados aspectos» que «adjetivan y acentúan» esa profesionalización del sector, para insistir en que no se ha llegado al porcentaje que quería la Comunidad.

Sostenibilidad económica

También lamentó que el texto comunitario va a suponer más exigencias medioambientales, que ha llegado a tildado de «excesivas», que no serán compensadas por lo que advirtió de que no se garantiza una adecuada sostenibilidad económica para los productores ni social para que haya gente en los pueblos. «No hay una compensación por las excesivas exigencias desde el punto de vista medioambiental», ha zanjado.

En una pormenorizada explicación del documento final sobre el que se tiene que pronunciar ahora la CE, Carnero destacó del primer pilar de la PAC la simplificación de las regiones agronómicas de 50 a 20 para la definición de los importes de la ayuda, lo que beneficiará a Castilla y León ya que se mantiene un sistema equilibrado en cultivos de secano mientras que en los de regadío se ha conseguido diferenciar en positivo las zonas en las que se está invirtiendo en la modernización de regadío.

En el caso de los cultivos leñosos se equilibran los pagos para que puedan seguir desarrollándose en la Comunidad y en los pastos se ha conseguido ajustar la propuesta final para beneficiar a la ganadería extensiva de Castilla y León

Carnero significó también que se ha conseguido mantener el sistema de derechos y una convergencia interna «más pausada», como demandaba Castilla y León, «de manera que en 2026 todos los derechos de cada una de las regiones valdrán como mínimo el 85 por ciento del valor medio de cada una de ellas, y en 2029 valdrán igual para cada región» lo que permitirá «una transición más equilibrada» para las explotaciones afectadas.

La PAC mantiene las ayudas para el campo pero faltan compensaciones ambientales