jueves. 18.08.2022

La ausencia de información se desenvuelve en una situación de presuntas irregularidades que arrojan dudas acerca de las decisiones del equipo de gobierno. Entre ellas, la abdicación que el Ayuntamiento ha hecho por solicitar la reversión a Villablino de las fincas que MSP adquirió a los propietarios de San Miguel para la explotación del Feixolín, una decisión que el propio Mario Rivas votó en 2016. Con posterioridad a la votación, el alcalde constaba como propietario de al menos tres de esas fincas en el Catastro. A esto se añade la situación en la que se encuentra la parcela del antiguo lavadero de carbón de la MSP, que la propietaria debería mantener limpia y acotada y que, sin embargo, se ha convertido en un polvorín en el que el carbón y otros materiales tóxicos a escasos metros del casco urbano y del río Sil se levantan como una ruina que cada día pone en peligro la seguridad de los vecinos. El Ayuntamiento es el responsable de la seguridad de las instalaciones del municipio y, no obstante, permite que el administrador concursal mantenga la parcela sin limpiar ni acotar. Todo ello a pesar de que el desmantelamiento —venta del material mediante— ya se produjo.

Las parcelas y el lavadero