miércoles. 17.08.2022
Baremos

Parques Nacionales elabora un protocolo para fijar las indemnizaciones por el fin de la caza

Dentro de un año termina la moratoria dada por el Gobierno a Picos de Europa para abandonar la actividad cinegética
El mirador del Tombo, coronado por la escultura de un rebeco, en la vertiente leonesa del Parque Nacional de Picos de Europa. RAMIRO

El Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), se encuentra inmerso en la elaboración de un procedimiento para fijar los baremos por los cuales se procederá a indemnizar a los propietarios de los derechos cinegéticos de los espacios naturales para que abandonen la caza, prohibida por Ley, en estos lugares protegidos.


Muy pendientes de este procedimiento se encuentran los municipio leoneses de Posada de Valdeón y Oseja de Sajambre, en el Parque Nacional de Picos de Europa, donde la caza representa una de las principales fuentes de ingresos para sus pueblos.

 

La Ley de Parques Nacionales de 2007 prohibía ya los aprovechamientos cinegéticos, los forestales y la pesca en los parques nacionales. Para que los municipios incluidos en estos espacios, como es el caso de Picos de Europa, adaptaran sus usos y costumbres a esta prohibición se otorgó una moratoria de diez años tras la cual entrarían en vigor las restricciones a cambio de indemnizar a los propietarios de los terrenos. Con la modificación en 2014 de la Ley de Parques Nacionales, se amplió esta moratoria —que caducaría en 2017— hasta finales de 2020.

 

Sin noticias de la negociación

 

A menos de un año para que el plazo concluya, los alcaldes de los dos municipios leoneses no tiene noticias del ministerio para comenzar una negociación. Según confirmó a este periódico el regidor de Oseja de Sajambre, Antonio Mendoza, ya han contratado los servicios de un abogado para comenzar a calcular las posibles indemnizaciones que recibirían los propietarios de los derechos cinegéticos, la mayor parte de ellos juntas vecinales, que dejan una media de 50.000 euros directos al año de beneficio en Oseja de Sajambre, y otros 60.000 en Posada de Valdeón, por la subasta de las piezas en la reserva de caza, a los que hay que sumar todos los que dejan en la hostelería de la zona, ya que se calcula que cerca de dos mil cazadores al año eligen en Parque Nacional de Picos de Europa para sus cacerías.

 

Desde la dirección general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León se lleva tiempo reclamando al ministerio que convoque una mesa de negociación, con una clara voluntad de situarse de parte de los municipios leoneses. Posada de Valdeón y Oseja de Sajambre suman más de 24.000 hectáreas de terrenos cinegéticos en los que se pueden cazar corzos, rebecos, ciervos, jabalíes y lobos.

 

Como caso más o menos reciente se encuentra la negociación llevada a cabo en Asturias en 2010 para indemnizar el fin de la actividad cinegética en el municipio asturiano de Amieva, ubicado en la vertiente asturiana del parque, que llegó a un acuerdo con el Estado para deja de cazar, en este caso sólo rebecos en sus 1.500 hectáreas de reserva a cambio de recibir una cantidad de 2,4 millones de euros.

 

La prohibición de la caza en Picos de Europa ha vuelto a la actualidad después de que el pasado 1 de marzo saliera a información pública el Plan Rector de Uso y Gestión (Prug), el documento para gestionar este espacio protegido, que regula la ordenación de sus recursos, define sus límites y establece sus objetivos para un periodo de tiempo determinado. En este documento ya se contempla la prohibición de cazar en todo el parque —sin excepción— prohibición que no entrará en vigor hasta que concluya la última moratoria en 2020.

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