miércoles 21/10/20
Trasvase encubierto

Los pueblos de la Montaña Central se «secan» a la espera de las medidas correctoras de Adif

El pasado noviembre concluyó el plazo para presentar la modificación de estudio ambiental de la Variante de Pajares
Montaña central
El ganadero es uno los grandes sectores afectados por las dificultades que tiene para acceder a bebederos naturales. JESÚS F. SALVADORES

Los pueblos de la montaña oriental leonesa languidecen casi al mismo tiempo que se secan sus acuíferos, fuentes y recursos hídricos como consecuencia del trasvase encubierto de 350 litros por segundo que se drenan a la vertiente asturiana hasta llegar al Huerna. Las millonarias obras de la Variante de Pajares, con las que se trata de llevar la alta velocidad a Asturias, han supuesto uno de los mayores atentados medioambientales que ha sufrido la provincia de León debido a intercepción de acuíferos a través del túnel Léon-Asturias y de la apertura de sumideros que afectaban a varios cauces y fuentes que vierten al túnel. Tal es el nivel de agua que ahora tiene el Huerna que los agricultores de esta zona asturiana ya han solicitado la creación de una comunidad de regantes, a costa del agua que pierde la cuenca del Duero a su paso por León, y que incluso ya se deja notar en Bernesga a su paso por la capital.

Tras las denuncias efectuadas por la Federación Leonesa de Entidades Locales Menores y la asociación Lacerta en 2009, el hoy llamado Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) obligo a Adif a encargar una modificación del estudio de impacto ambiental de 2001 que contemplara las medidas correctoras necesarias para reparar el daño ambiental causado y las compensaciones económicas _que se prevén millonarias_ para los afectados por esta situación. El estudio, que fue encargado al Instituto de Estudios de la Tierra por 190.000 euros, tenía un plazo de ejecución de 18 meses, es decir, que en noviembre de 2019 ya tenía que haberse presentado.

Trasvase encubierto
León pierde 350 litros por segundo a través de los túneles que van a parar al Huerna, en Asturias

Diez meses después nada se sabe de ese nuevo estudio ni de las medidas correctoras que lejos de reparar lo irreparable, compensen por lo menos económicamente, todo el daño causado.

«La mayor parte del daño es muy difícil de reponer pero por lo menos hay que hacer todo lo que técnicamente se pueda para garantizar una seguridad hídrica a estos pueblos», explica el abogado de la Federación Leonesa de Entidades Locales Menores, Carlos González-Antón.

Lo cierto es que aunque este verano no está siendo especialmente seco, en los meses en los que no se producen precipitaciones son los camiones cisterna de la Diputación los que tienen que abastecer de agua a los pueblos más afectados, como Paradilla de Gordón, Rodiezmo, Casares o Viadangos de Arbás. También el Ayuntamiento de Villamanín tuvo este año que arreglar la traída que el año pasado se hizo en precario para que el agua llegara a Viadangos, con sus propios medios, tal y como explicó la teniente del alcalde del Ayuntamiento, Carmen Iglesias. La edil confirmó que aunque este año no están teniendo problemas de abastecimiento, la gran perjudicada es la ganadería de la zona, «nuestra principal fuente de ingresos», que no tiene un acceso fácil al agua, al igual que las fincas de regadío, «que hoy son auténticos secarrales».

Iglesias asegura que desde el Ayuntamiento llevan meses esperando una respuesta que no llega y reconoce que las esperanzas de que se solucione se van desvaneciendo. «Yo creo que cuando se pongan en marcha los túneles, que tarde o temprano se hará , se olvidarán de nosotros», lamenta.

Aunque es prácticamente imposible que los acuíferos vuelva a emanar, sí se pueden adoptar otras medidas que aunque tengan un coste elevado podrán garantizar el agua en la zona y sus posibilidades de subsistencia y de desarrollo, según explica González-Antón. «Se pueden hacer balsas, depósitos, nuevas traídas, bebedores para los animales silvestres, muchas cosas antes que dejar la situación como está y llegue una gran sequía que acabe con todos los recursos de la zona», afirma. Para el abogado, «es increíble como una de las mayores obras de ingeniería civil que se han hecho en la provincia de León con dinero público haya causado semejante atentado medioambiental y todavía no se hayan depurado responsabilidades», afirma el letrado, que considera además que las administraciones provincial y autonómica se deberían implicar económicamente con este problema, «ya que cuando se presenta el nuevo estudio se tendrán que hacer alegaciones al proyecto que plantee Adif, y eso exige un esfuerzo técnico y económico muy importante».

Desde la Federación Leonesa de Entidades Menores se considera que las compensaciones pueden ser en este momento muy importantes para esta zona, ya que se prevén millonarias, lo que significaría restablecer los recursos hídricos, crear infraestructuras, atraer proyectos, y algo esencial en estos momentos, crear puestos de trabajo, ya asegurados con las obras de reparación que contemplan las propias medidas correctoras.

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