lunes 25/1/21
Especies en peligro

Quiñones defiende que la caza sostenible del lobo es la mejor regulación poblacional

El consejero arremete contra la estrategia del Ministerio por «atentar» contra el sector ganadero

El anuncio del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) de homogeneizar el estatus de protección del lobo a nivel nacional ha provocado un rechazo frontal por parte del consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez Quiñones, que califica de «sin sentido» el borrador de la nueva estrategia de conservación de la especie presentada ayer a las comunidades autónomas. En este documento se busca la protección de la especie en todo el territorio nacional incluyendo a todas las poblaciones españolas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, lo que impedirá su caza.

«No aceptamos, de ninguna manera que se trate de vender que hay un plan para proteger al lobo y que los planes de las comunidades loberas, como somos nosotros, no lo haga», explicó ayer Suárez-Quiñones. El consejero recuerda que en Castilla y León, donde hay un plan específico para gestionar la especie, es donde más han crecido las poblaciones en los últimos años, por lo que añadió que «nadie puede venir a darnos lecciones de conservación».

El responsable de la Consejería de Medio Ambiente defiende que el «respeto y la protección de esta emblemática especie en esta Comunidad es máxima, como así queda reflejado en el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León, ubicado en la Sierra de la Culebra, que es un recurso educativo y de dinamización socioeconómica ligado a la conservación de la especie y que cada año recibe a miles de visitantes».

Suárez-Quiñones considera que quitar el estatus cinegético al lobo al norte del Duero es «un tremendo error que atenta contra los intereses ganaderos y rurales de esta comunidad, algo que para un ministerio que tiene como reto vencer a la despoblación, como su propio nombre indica, es inaudito». De hecho considera que la caza, de la que pide eliminar el término deportivo, ya que «nadie caza por el place de matar lobos», es un sistema de control de la especie que «regulamos nosotros, la administración, a través de los cupos de caza repartidos por las distintas comarcas y ejercidos en las reservas de caza de titularidad autonómica». El consejero defiende además que los beneficios económicos de esa caza van íntegramente a los pueblos que son los titulares de los derechos cinegéticos.

«Precisamente en esas reservas es donde más densidades de lobo se registran, lo que demuestra que una caza sostenible ayuda al equilibrio de la especie y a reducir la conflictividad con la ganadería extensiva», añade.

El consejero considera «aberrante que el Ministerio abra la puerta a estos grupos extremistas de ecología urbana que se creen que el campo es un parque temático y se la cierre al sector ganadero». «Al que hay que proteger por encima de todo es al ganado y a los ganaderos, porque sin la caza, entendida como control de especies, están perdidos, igual que las entidades locales, para los que supone un importante recurso económico», afirma.

Suárez-Quiñones recuerda además que «todos los planes de caza de Castilla y León están avalados por la reciente sentencia del Tribunal Supremo como recurso para las zonas rurales pero también como control de especies en beneficio de la ganadería, de la sanidad _no olvidemos de donde viene la pandemia en la que estamos sumidos_ y para la seguridad vial».

Para concluir, el consejero reitera que «esta intolerable pretensión política, tendrá respuesta en las Cortes, en los ayuntamientos y por parte de la sociedad en general».

Quiñones defiende que la caza sostenible del lobo es la mejor regulación poblacional