lunes. 15.08.2022

Más de tres semanas permaneció el cadáver de un cérvido en uno de los valles de Quintanillas de Rueda. Tras este tiempo, finalmente el pedáneo de la localidad, Ausencio Tascón, contrató una máquina excavadora para cubrir el cuerpo del animal y enterrarlo en la misma zona en la que apareció. Desde la Consejería de Medio Ambiente recomendaron esta gestión siempre y cuando no se tocase al animal para evitar que la sarna continuase extendiéndose.

Pese a todo, los vecinos de la localidad mostraron ayer su preocupación porque el cuerpo del animal se ha enterrado en una zona próxima a un arroyo y cerca de unos regueros que nutren las fuentes del pueblo. Pese a ello, Tascón pide «tranquilidad» a la localidad porque «está lejos de cualquier captación de agua potable y, además, ahora el arroyo está seco». Desde la delegación de la Junta en León concretan que el proceso llevado a cabo por la pedanía es el «correcto» y lo habitual en estos casos, aunque concretan que «depende del lugar en el que haya sido enterrado el animal», para incidir en que si hubiese algún temor a que la degradación del cadáver acabe filtrándose hasta las aguas, debería ser un ingeniero agrónomo el que analizase la situación para descartar cualquier problema.

Desde la Consejería de Medio Ambiente señalan en que el responsable del animal salvaje fallecido es el propietario de la zona, en este caso el coto de caza. La junta vecinal de Quintanillas es la que ha asumido el coste de la excavadora para enterrar al animal y Tascón critica que las administraciones no se implican lo suficiente con estos casos. «Les importa poco el territorio despoblado, sólo se preocupan de donde pueden conseguir votos; aquí lo tiene que resolver todo la pedanía», añade, para añadir que no ocurre igual cuando se trata de animales como las vacas, que incluso las vienen a buscar.

«Me llegaron a decir incluso que debíamos buscar un sitio alejado en el monte para tirar y enterrar allí todos los animales que apareciesen muertos», señala el pedáneo, tras apuntar que existe «una posible plaga de sarna» entre los animales pueblan el monte.

«Lo lógico sería quitarlo de ahí, porque el problema continúa en el mismo sitio, pero bajo tierra», señala uno de los vecinos después de que el animal salvaje haya sido enterrado.

Quintanillas pide «tranquilidad» a los vecinos por enterrar un ciervo con sarna
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