viernes 21/1/22

Los regantes se alían con las protestas del campo por la gestión «ideológica» del agua

Fenacore denuncia que la planificación hidrológica del Miteco se pliega a «una minoría de ecologistas radicales»

La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), en la que está integrada la Federación de Regantes de la Cuenca del Duero (Ferduero), advirtió ayer de que se avecina un «invierno caliente» con movilizaciones para protestar contra la amenaza de no tener suficiente agua para regar durante los próximos años y no descartó sumarse a las anunciadas por las organizaciones agrarias.

En una rueda de prensa, Fenacore denunció que los nuevos planes hidrológico discriminan al sector del regadío, que aglutina al 70% de los usuarios del agua. En concreto, los regantes advierten de que la planificación hidrológica está «desenfocada» al anteponer «el extremismo ecologista a la satisfacción de las necesidades básicas como el agua, de las que depende la producción de alimentos».

Según aseveran, estos planes «atentan gravemente contra el regadío», tal y como han hecho saber por carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien le han trasladado el malestar del campo por la discriminación que sufre el regadío en la agenda política. Aunque está planificada una ronda de reuniones con la Dirección General del Agua como respuesta a esta misiva, los regantes exigen pasar «de las palabras a la acción», de manera que se busque el entendimiento con los regantes «y la voluntad de negociación se concrete en hechos que puedan enmendar la planificación hidrológica».

Las grandes olvidadas

Los regantes sostienen que si el precio de la luz o la crisis energética es un problema de primer orden en España que afecta a todos los ciudadanos, «la posible falta de agua para regar debería preocuparnos en la misma o mayor medida». Sobre todo, añaden, porque «las infraestructuras hidráulicas son las grandes olvidadas en la agenda del Gobierno, sufriendo un agujero en la inversión que, paradójicamente, compromete los objetivos contraídos por el Miteco con las autoridades comunitarias».

Según el presidente de Fenacore, Andrés del Campo, «el despropósito en la planificación hidrológica, que más bien podría llamarse ideológica, viene a ser la gota que colma el vaso de la defenestración a la que está sometiendo este Gobierno al campo español». A su juicio, la gestión del agua «está contaminada políticamente, descuidándose algo tan elemental como la satisfacción de las demandas para regar». Fenacore afirma que los nuevos planes «no buscan el bien común, sino el interés de una minoría de ecologistas radicales». «Esperemos que el Miteco recapacite y permita un mayor entendimiento entre las confederaciones y los regantes, y que asigne fondos para embalses y otras obras que permiten regular nuestras cuencas, garantizar la producción de alimentos y luchar contra el cambio climático», añade la organización, que denuncia la desconfianza que causa el incumplimiento de los acuerdos alcanzados en torno a las infraestructuras hidráulicas de las que depende el regadío, tal y como recogieron las alegaciones formuladas por la Federación.

Los regantes se alían con las protestas del campo por la gestión «ideológica» del agua