sábado. 02.07.2022
Recortes de agua

Los regantes de la Valduerna denuncian que CHD deja morir 6.000 hectáreas de cultivos

Hace cinco años ordenó el cierre de las zayas que abastecen a los tradicionales pozos de riego lo que ha secado los cauces
                      Un agricultor pasea por las piedras por donde debería discurrir el agua del Duerna a su paso por Villalís. FERNANDO OTERO
Un agricultor pasea por las piedras por donde debería discurrir el agua del Duerna a su paso por Villalís. FERNANDO OTERO

«Es el fin de nuestro principal recurso económico». Este es el sentir de los agricultores de la comarca de la Valduerna que un año más sufren en sus cultivos los recortes de agua impuestos por Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), que hace cinco ordenó el cierre de las zayas que abastecen de agua a los tradicionales pozos de riego desde 1 de octubre al 1 de abril, alegando querer preservar así el caudal ecológico en el río Duerna. Esta situación ha hecho que se sequen todos los acuíferos, lo que ha acabado con toda la fauna piscícola, e impide el riego tradicional de las cerca de seis mil hectáreas que en esta comarca se destinan a los cultivos, entre otras cosas de patatas, a través de los cerca de tres mil pozos que hay en la zona, y con los que suministran sus fincas desde hace más de cien años.

Fue en 2017 cuando la CHD impuso las primeras sanciones a propietarios de fincas de cultivo por el uso de agua sin concesión administrativa, sanciones que en algunos casos llegaron a los 3.600 euros.

Mientras que otras comunidades, como las del Páramo o la de Payuelos, están inmersas en millonarios procesos de modernización, los agricultores de la comarca de la Valduerna siguen luchando, por lo menos, por seguir manteniendo sus tradicionales métodos para regar sus cultivos. De hecho, presentaron alegaciones al Plan Hidrológico 2021-2027 con el fin de exigir un sistema del regulación de la Cuenca del Río Duerna y así conseguir alternativas de gestión del agua adecuadas en toda la comarca y especialmente en la zona del interfluvio entre el río Duerna y el Peces.

«Hasta ahora no hemos obtenido respuesta», asegura el presidente de la Comunidad de Regantes de Destriana, Alfonso Valderrey, que denuncia el «estado de abandono por parte de las administraciones que sufre esta comarca».

Sin respuesta
Los regantes presentaron alegaciones al Plan Hidrológico para exigir la regulación del Duerna

Afirma que «ninguna administración ha invertido nada en la zona en 50 años para mejorar el regadío. Ni Gobierno, ni Junta, ni Diputación. Nadie», remarca. Algo, a juicio de Valderrey, que es «injusto» porque «la Valduerna ha sido zona de regadío desde hace más de 150 años».

Año tras año, el Duerna se seca en época estival, es decir, finales de julio, y este año, con la sequía que hay, se ha secado antes. Por eso, los regantes reclaman la construcción de una presa para regular el río. «CHD no se ha dado cuenta de que querer regular el cauce de un río poniendo medidores donde se filtra el agua por la topología del terreno, y luego de repente mas abajo volver a manar el agua, es como querer medir el aire que hace chupando un dedo, sabrás si hay aire o no, pero no la velocidad, caudal y humedad de ese aire», estima Valderrey.

                      La sequía denota el grado de deterioro ambiental. FERNANDO OTERO
La sequía denota el grado de deterioro ambiental. FERNANDO OTERO

Denuncian además que no se puede obligar a que cada pozo riegue solo la finca a la que pertenece por normativa nacional, ya que son pozos superficiales, de apenas cinco metros de profundidad, para regar fincas de unos mil metros cuadrados de media. Aseguran que el organismo de cuenca no ha tenido en cuenta la estructura del suelo de la Valduerna, que hace que todo el agua que se utiliza en regar los campos por las zayas (antiguos regueros de riego) son los que recargan el subsuelo de la zona, así como los pozos para que no se sequen y se pueda seguir regando de ellos sin necesidad de usar el río. «Quisieron prohibir la antigua y tan necesaria actividad de la deriva del rio Duerna al Peces para que en ambos dos siguiera existiendo la fauna natural, y lo que consiguieron fue matar a todos los peces, así como dejar a los pueblos de abajo del río Peces sin agua para abastecimiento humano», denuncia el presidente de los regantes de Destriana. «No se dieron cuenta de que todas sus exigencias la gente las cumpliría, creando un sindicato de riego, organizando los turnos, sistema y gestión del agua como pedían, legalizando todos los pozos, invirtiendo eso si los propios agricultores dinero tras dinero para cumplir con las exigencias de CHD, y no se dieron cuenta de que estaba ya todo lo que pedían hecho, pero sin embargo el río se sigue secando, al no haber trasvase entre ríos a través de las zayas», concluye.

                      El cauce que discurre esta vez por Destriana. FERNANDO OTERO
El cauce que discurre esta vez por Destriana. FERNANDO OTERO

Los regantes de la Valduerna denuncian que CHD deja morir 6.000 hectáreas de cultivos
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