martes 17/5/22

Una riada de fe en busca de la lluvia

Miles de personas y cerca de 60 pendones acompañaron ayer a la Virgen de Castro en su peregrinaje a Astorga, después de cinco años sin salir de romería La primera gran rogativa del año implora que acaben los meses de sequía
                      La marcha se aminoró por el intenso calor l que se enfrentaron los peregrinos, que recorrieron 19 kilómetros desde Castrotierra a Astorga RAMIRO
La marcha se aminoró por el intenso calor l que se enfrentaron los peregrinos, que recorrieron 19 kilómetros desde Castrotierra a Astorga RAMIRO

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La primera gran romería de la era postpandemia no defraudó y sobre todo teniendo en cuenta que hacía ya cinco años que no se producía.

Fueron miles de personas, devoros, agricultores, vecinos y visitantes, los que ayer acompañaron a la Virgen de Castro en su peregrinaje a Astorga. Todo un despliegue de tradición y fervor con el que se implora a la santa agua para los campos, después de los meses de sequía que arrastra la agricultura, lo que obligó el pasado mes de marzo a los diez procuradores de la tierra, que representan a Nistal, Pelada, Piedralba, San Justo, San Román, Sopeña y Carneros, Brimeda, Castrillo, Murias de Rechivaldo y Valdevieja, a solicitar al Obispado de Astorga la intermediación de la santa para que bendiga con lluvias los cultivos y se asegure así una prospera campaña para los pueblos de la zona.

Y así fue. La Virgen abandonó ayer su ermita en Castrotierra a las dos de la tarde, donde ya la aguardaba miles de romeros y romeras para acompañarla en los 19 kilómetros de una mezcla entre devoción y ambiente festivo que le separan de la Catedral de Astorga donde ya casi de noche fue recibida por el Obispo Jesús Fernández González, quien más tarde le ofició la primera de las novenas que se le brindarán hasta su regreso a Castrotierra el próximo 15 de mayo, cuando partirá a su morada en otra romería.

Bajo un sol y un calor impropios de esta época del año, lo que aminoró el paso de los romeros y retrasó la llegada a Astorga, los casi sesenta pendones y cuarenta cruces y pendonetas desplegados para la ocasión guiaron a la comitiva hacia la capital maragata, donde fue recibida por todo lo alto.

Mañana domingo, tras la apertura de la Catedral a las 18.00 horas, tendrá lugar un rosario, a las 19.30 horas, y una novena y misa media hora más tarde.

Con la de ayer ya son diez las veces que la talla ha peregrinado a Astorga en las últimas tres décadas, según se recoge en el libro de actas de los procuradores. Las dos últimas salidas se registraron en 2012 y 2017, cuando igualmente miles de devotos y decenas de pendones se pusieron al abrigo del Castro. Además, en septiembre de 2014 también salió aunque entonces no lo hizo para pedir la lluvia, sino para ser coronada, y en 2019 estaba prevista su salida, pero la muerte del anterior obispo obligó a suspender la romería.

Una riada de fe en busca de la lluvia