domingo 22.09.2019

Desde Riocamba a las serrerías de todo el país

Los mejores ejemplares, marcados en verde, no son talados. M. PÉREZ
Los mejores ejemplares, marcados en verde, no son talados. M. PÉREZ

Aparte de la importancia medioambiental y de la abundante flora y fauna que atesora Riocamba, la reforestación del monte acometida en 1944 ha convertido a este paraje en un valioso patrimonio forestal explotado directamente por la Junta de Castilla y León. Tres empresas son las que actualmente están autorizadas para la extracción de madera en el monte, dividido en rodales, del que se extrae desde 2001 una media de 12.837 toneladas al año.

El control de este aprovechamiento es llevado a cabo por los agentes medioambientales de la administración autonómica que se encargan de que la extracción de madera sea la contratada en la subasta pública, de que satisfagan los requisitos ambientales requeridos, que cumplan los plazos y que no causen daños en el suelo con la maquinaria utilizada, alguna de ellas con un peso de hasta 40 toneladas.

El trasiego de camiones cargados de madera es más que frecuente. Entre doce y treinta vehículos con cargas de hasta 22 toneladas de madera parten al día desde Riocamba a las principales serrerías del país. Cada camión pasa por tres controles. Primero, antes de cortas tienen que comunicar su contrato, al llevarlo, presentar a los agentes el albarán, y al pesarlo —ya en Almanza— comunicar la carga.

Actualmente se talan pinos de entre 35 y 50 años, salvo los marcados en verde, que son los árboles padre o de porvenir, que salvan al ser los mejores ejemplares del entorno y son punto de referencia para la regeneración natural de los árboles. Por cada pino que se extrae asoman cerca de veinte esquejes que afianzan el futuro sostenible de esta masa forestal, de esta mina verde.

Desde Riocamba a las serrerías de todo el país