lunes 23.09.2019
LUCHA CONTRA EL FUEGO

El robledal sacrificado para salvar el pinar de Villapadierna

Brigadistas siguen enfriando el incendio de que ha arrasado 30 hectáreas. Incendios controlados y la existencia de una pista impidió que el fuego llegara a una gran zona de pinar de miles de hectáreas pero hubo que dejar que ardieran los robles
Foto del terreno afectado por el incendio que amenazó el pinar de Villapadierna, en la que se aprecia parte del terreno afectado y el suelo aún humeante. ATBRIF
Foto del terreno afectado por el incendio que amenazó el pinar de Villapadierna, en la que se aprecia parte del terreno afectado y el suelo aún humeante. ATBRIF

Había que elegir. En realidad, tampoco quedaba mucha más opción. La virulencia de las llamas ponía en peligro el gran pinar de miles de hectáreas de Villapadierna. Una joya ecológica propiedad de varias juntas vecinales. Ardió el robledal pero se salvaron los pinos.

El fuego no arrasó con todo porque las brigadas emplearon fuegos controlados y por la existencia de una pista forestal, que permitió el acceso con más facilidad. Además, la labor de los medios aéreos -tres helicópteros de la Junta, dos del Ministerio de Transición Ecológica y un avión de coordinación y otra aeronave llegada de Palencia- fueron vitales para la contención de lo que durante horas se anunció como un desastre. Todo ese esfuerzo, junto con maquinaria pesada, con la que se trabajó toda la noche, permitió acotar y controlar la zona de las llamas. Para entonces, ya estaba casi a punto de amanecer. Aún así, 30 hectáreas han quedado completamente calcinadas. 30 hectáreas sin paisaje ni vida.

Los vecinos han contemplado impotentes el avance del fuego. "Mirando, sin poder hacer nada", se lamentaban esta mañana. "No nos dejan", se quejaba el alcalde de Cubillas de Rueda, Carlos Pascual. "Debería haber sido como antes, cuando se tocaba arrebato las campanas y todo el pueblo allí, junto con las brigadas, luchando contra el fuego. Nosotros conocemos palmo a palmo el terreno. Pero nada, ni caso nos hacen", resume.

Eso cuando hay fuego. Cuando no, "nos impiden llevar el ganado, que es el que mejor limpia el monte", añade Pascual. Es esta una vieja reivindicación de los pueblos. "Será mejor tenerlo todo abandonado y que arda como la yesca...", y deja caer los puntos suspensivos.

El fuego ha tardado casi 24 horas en ser controlado. Porque apagado, a las 9 de la noche de hoy, no estaba aún. Siguen calientes los rescoldos. Hace calor y sopla el viento. Y este sábado, anuncian, será peor. Este sábado hay máxima alerta en la mayor parte de la provincia, especialmente en los bosques de la Montaña.

Nadie se fía. Por eso, casi un centenar de brigadistas con cuatro autobombas siguen enfriando el suelo calcinado. Trabajan entre una especie de neblina asfixiante que sale de suelo humeante. Temen que se reproduzca, por eso siguen a pie de obra.

El siniestro, que la Junta ha confirmado ya que es intencionado, comenzó el jueves a las 17.40 horas y fue declarado de nivel 1 -en una escala de 0 a 3 de menor a mayor intensidad- por la virulencia de las llamas.

El paraje de La Tejera, el lugar de este incendio, ya vivió en el verano del año 2012 un fuego que calcinó 70 hectáreas de pinar. Las consecuencias ya se saben. Las del incendio de hace siete años y las del de ayer. Ahora falta por saber quién prendió la mecha. Y por qué.

El robledal sacrificado para salvar el pinar de Villapadierna