sábado 23/10/21
Comunicaciones

La sombra digital se cierne sobre 178.000 habitantes del área rural

La Diputación elabora un plan para llevar la banda ancha a todos los pueblos de la provincia
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Los pocos pueblos que tienen acceso a internet lo tiene por debajo de los diez megas. JESÚS F. SALVADORES

León se configura como la sexta provincia a nivel nacional, detrás de las cuatro gallegas y Zamora, en tener una conexión a Internet deficiente —menor a 10 megas por segundo—, según indican datos proporcionados por la Diputación de León. Un total de 86.024 leoneses —el 18,5 por ciento— no tiene acceso a internet o, en caso de tenerlo, es de mala calidad. Pese a que los datos dan una mejor situación a las redes móviles —un 99,4 por ciento dispone de 3,5G y un 97,4 por ciento de 4G— hay más de 178.000 habitantes que no cuentan con fibra óptica. Esto hace que la provincia se sitúe dieciséis puntos por debajo de la media nacional.

 

Los datos son especialmente significativos en un momento en el que el presidente de la Diputación, Eduardo Morán, se ha comprometido a elaborar un plan para llevar internet a máxima velocidad a todos los pueblos. Según informan desde la institución provincial, el proyecto ya está en fase inicial y durante las próximas fechas se prevé que el presidente mantenga reuniones con operadoras. El punto 14 del acuerdo PSOE-UPL señala que el gobierno de España «ejecutará el programa ya iniciado para garantizar, antes del 1 de enero de 2020, el acceso a internet de más de 30 Mbps al 95% de los ciudadanos de municipios de menos de 5.000 habitantes».

 A nivel nacional
León es la sexta provincia de España con peor conexión a internet al estar debajo de los diez megas

En las zonas más afectadas de la montaña, como Murias de Paredes, el plan es acogido con esperanza. La situación que vive la localidad desde hace cuatro meses es calificada por su alcaldesa, Carmen Mallo, como tercermundista. «Tenemos unos problemas de cobertura intolerables y, en estas condiciones, no se puede desarrollar ninguna actividad. Las consultas médicas tienen que hacerse por teléfono y las tramitaciones administrativas y comerciales vía mail», detalla. Los vecinos y visitantes del municipio trasladan continuamente sus quejas al consistorio ante la imposibilidad de poder acceder y disponer de los servicios que proporciona la red. «Desde primera hora me encargo de trasladar las quejas a las organizaciones y operadoras que tienen competencias y solicito una solución, pero la respuesta es siempre la misma: estamos intentando resolverlo», indica.

 

A doscientos kilómetros de distancia, la localidad de Posada de Valdeón también ve en el plan anunciado por el nuevo presidente una buena medida para el desarrollo y el avance. La conexión a internet en la zona es bastante regular pero, en comparación con otros periodos, ha mejorado considerablemente, asegura el alcalde, Tomás Alonso. Recientemente se han instalado dos nuevas centralitas —una en Cain y otra en Santa Marina— que permitirá a habitantes y turistas disponer de conexión 4G. «Gracias a las gestiones llevadas a cabo por Consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, estamos consiguiendo que mejore la conectividad de la zona», indica. Ni siquiera el frío clima de la zona durante el invierno puede afectar tanto a los visitantes como la falta de conexión a internet. El pasado año un turista alemán que viajaba en caravana por la zona eligió Posada de Valdeón como lugar de hospedaje durante un periodo de tiempo. Pese a las advertencias del mal temporal, el varón aseguró no abandonar el municipio salvo que la conexión fallara porque le impedía realizar su trabajo, detalla. «Las telecomunicaciones son un elemento fundamental para los pueblos de la España vaciada. Teniendo buena conexión, llegan más visitantes que, además de disfrutar del municipio, pueden trabajar», asegura Alonso.

 

Oseja de Sajambre es otro de los municipios afectados. Pese a contar con fibra óptica, no se ha llevado a cabo la instalación en hogares ni instituciones, asegura su alcalde, Antonio Mendoza. «La cobertura cada vez es peor y más reducida. Desde el ayuntamiento tenemos la obligación de hacerlo todo por sede electrónica pero, si no hay conexión, ¿cómo vamos a poder enviarlo?», explica. El temor a que se pasen los plazos de ayudas, subvenciones u otros asuntos genera un malestar entre los dirigentes. Los comercios de la localidad también se ven perjudicados por la imposibilidad de llevar a cabo las gestiones requeridas.

La sombra digital se cierne sobre 178.000 habitantes del área rural
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