viernes. 01.07.2022

Para Ignacio Torres, director del proyecto LIFE+ que coordina la Fundación Biodiversidad, «el proyecto actúa intentando atajar los problemas de los urogallos en los sitios en los que reside, especialmente las hembras y sus puestas, que son el objetivo prioritario del proyecto». En este sentido, Torres asegura que «somos conscientes de que el declive poblacional que viene produciéndose desde hace más de 40 años no se va a solucionar en un corto periodo de tiempo, pero sí tenemos la certeza de que estamos poniendo las bases para su recuperación futura». Por eso considera que la conservación del urogallo requiere de una gestión activa de sus hábitats, tal y como ocurre en todos los lugares europeos con poblaciones aisladas y fragmentadas de esta especie (Escocia, Francia, Alemania y Polonia). Asimismo, estima que es necesario actuar de manera conjunta sobre el máximo número de factores de amenaza, evaluar los resultados y seguir avanzando en su conocimiento. «Las acciones del proyecto pretenden mejorar su estado de conservación y el de su hábitat, promover la educación ambiental y fomentar la sensibilización y participación de la sociedad», concluye el responsable del proyecto.

Torres: «Estamos sentando las bases para recuperar la especie»