miércoles 8/12/21
Aspecto que presentaban las inmediaciones de la finca de El Busto en marzo.

Los trámites administrativos impedirán que las obras para soterrar el macrovertedero de la finca de El Busto, en el término municipal de Santa María del Páramo, comiencen antes del próximo año, como habían previsto el Consorcio Provincial para la Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos en la Provincia de León (Gersul). En concreto, el proyecto para enterrar en vasos estancos las cerca de 371.000 toneladas de residuos sin tratar que se acumularon en el lugar entre enero del 2001 y septiembre de 2004 precisa aún de la declaración de impacto ambiental (DIA).

El proceso para la obtención de un informe favorable al DIA se inició en marzo, cuando el Ayuntamiento de Santa María del Páramo expuso al público el proyecto. Durante el plazo legal Ecologistas en Acción, el Ayuntamiento de Valdefuentes del Páramo, que linda con la finca de El Busto, y un particular presentaron alegaciones al proyecto, que, junto a éste, se recibió en la Delegación Territorial de la Junta el 3 de mayo, informó ayer la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que insistió en que sus técnicos realizan todo el esfuerzo posible para que el documento esté listo antes de que acabe el año.

Sin embargo, aún es preciso contestar a las alegaciones y disponer de «otros informes de entidades ajenas e independientes» a la consejería sobre «el destino final del material acumulado». La Dirección General de Calidad Ambiental ya ha emitido su informe y se espera que la aprobación de la DIA se someta al estudio de la Comisión Territorial de Prevención Ambiental «antes de finalizar este año».

Hacer desaparecer las 475.000 balas de basura de Santa María del Páramo —cuyo destino inicial era el centro de tratamiento de residuos de San Román de la Vega, opción que se desechó por acortar la vida de la instalación, y para las que se busca una solución final desde el 2004— precisará tras la DIA de la concesión de licencia ambiental por parte del Ayuntamiento de Santa María del Páramo y la licitación de unas obras que ya se presupuestaron para el 2011 en 11 millones del euros. Finalmente, el proyecto contempla una inversión de 9,6 millones, de los que 3,6 aporta la Administración autonómica, 3 salen de las arcas de Gersul y otro tanto de la Unión Temporal de Empresas (UTE) Legio VII, gestora del CTR.

El proyecto de soterramiento apunta la dificultad de trasladar los residuos al CTR o su depósito en otro lugar, como una cantera por el número de viajes que serían necesarios para vaciar la finca —se estiman 25.878 en camiones con capacidad para 14 toneladas—. Por otra parte, se desestimó la incineración por el elevado volumen de residuos, que colapsaría cualquier instalación y, además, no eliminaría el coste económico y ambiental del transporte.

Las alegaciones

Sin embargo, el Ayuntamiento de Valdefuentes del Páramo aduce, además de inconvenientes ambientales —su ubicación en una zona de fértil regadío—, cuenta con el principal argumento de que en el convenio que firmó para permitir el depósito de basuras procedente de León y su alfoz se estipula la necesidad de eliminar «hasta el último kilo de basura» y Ecologistas en Acción considera ilegal el enterramiento, además de «potencialmente contaminante». Para esta organización, el CTR es la única instalación que puede tratar estos residuos y, por otra parte, los cerca de 40.000 centímetros cúbicos de zahorra sobre los que se deposita la basura deberían trasladarse a un vertedero de inertes para su descontaminación.

Además, los ecologistas consideran inadecuado el espacio elegido para enterrar la basura por afectar a un hábitat de interés comunitario y subrayan que la calificación urbanística del suelo, no urbanizable con protección agrícola, no es la adecuada.

El gerente de Gersul, Secundino Prieto, reconocío en declaraciones a este periódico que el proyecto de soterramiento de los residuos urbanos precisaba aún del informe favorable de impacto ambiental.

La tramitación retrasa al 2013 las obras para soterrar el macrovertedero