domingo 22.09.2019

Un manjar que se vende al peso

Un manjar que  se vende al peso

maría carnero | león


Por fin llega una de las ferias más apetecibles del verano leonés. Como todos los últimos domingos de agosto, Mansilla de las Mulas se transforma para rendir homenaje a uno de los productos estrella de su huerta, su tomate. La feria de este año tiene además una connotación especial, ya que celebra su trigésima edición con muchos cambios a la lo largo de su historia que la han convertido en una de las citas más concurridas de la provincia, pero con un denominador común, la calidad y la admiración por un producto único en el mundo, el tomate de Mansilla que nada tiene que ver con el resto de las variedades que se venden en el mercado.


El producto tiene como características su color rojo vivo, su forma achatada, un tamaño medio-grande, la piel fina y un intenso sabor, que este año además torna a dulce. Tradicionalmente se cultivaba a partir de las semillas secas del año anterior con las que se preparaban los semilleros. En la actualidad existen pocos productores que conserven la semilla autóctona, los demás emplean híbridos. Algunos hortelanos cultivan el tomate en invernadero y otros siguen los sistemas tradicionales, pero con cultivo bajo acolchado de plástico negro, que reduce los tratamientos, y permite el riego por goteo. Se recoge tirando a verde, entre agosto y octubre.


El presidente de la Promotora del Tomate de Mansilla, Álvaro Miguélez, señala que en la actualidad la producción está entre los 50.000 y los 60.000 kilos anuales, una cantidad «insuficiente» de cara a conseguir un marchamo de calidad para este producto, uno de los más buscados por los hosteleros, dada su amplia versatilidad en la cocina, y por los amantes del auténtico sabor del tomate. «Necesitaríamos producir más del doble lo que producimos, y el problema es que no tenemos ahora mismo capacidad», explica Miguélez.


La campaña de este año, cuya recolección comenzó a principios de julio, ha dado como resultado un producto excepcional. En las última semanas, con el brusco descenso de las temperaturas, se produjo un ligero parón en la producción que ya se ha restablecido, por lo que los mejores tomates estarán, como no podía ser de otra manera, en los cerca de veinte puestos que estarán en la feria.


Pero no sólo de feria viven en Mansilla este fin de semana, el flamenco, la disco móvil, las degustaciones gastronómicas, el hermanamiento con Asturias y el ya consagrado descenso por el Esla son algunas de las actividades programadas para estos días marcados por la diversión y el sabor.

Un manjar que se vende al peso