lunes 24.02.2020
astorga

Una fiesta de nobles

Los nuevos marqueses de Astorga acuden a La Zuiza tras recuperar su título gracias a la ley de sucesión que permite a las mujeres reinar.
Una fiesta de nobles

La nobleza inicia los actos de La Zuiza. Agradecidos de haber sido invitados a esta festividad, los nuevos marqueses de la ciudad, Pilar-Paloma de Casanova Barón y Francisco López Becerra de Solé llegaron ayer a Astorga, acompañados de sus hijos y nuera, para participar durante el fin de semana en la procesión de la bandera de la Batalla de Clavijo.

Recibidos por la alcaldesa, Victorina Alonso, así como por los grupos de la oposición y los miembros de la Cámara de Comercio, los marqueses aseguraron sentirse «profundamente astorganos», ya que su vinculación con la ciudad se remonta «a más de 1.000 años». Una tierra, que como aseguraron visitan y conocen bien, gracias a las estancias que pasan en el torreón de Turienzo, de su propiedad.

La bandera de la Batalla de Clavijo es una insignia que según indicó el marqués se encuentra muy relacionada con los Osorio. «La bandera de Clavijo es la bandera de la familia», matizó López Becerra de Solé, quien explicó a los asistentes al salón de plenos del Ayuntamiento la vinculación de su familia con la ciudad. «Más de 500 años han pasado desde que Enrique IV concediera a Álvaro Pérez Osorio el primer título de marqués de Astorga. Es un honor ostentar este reconocimiento, a la vez que una responsabilidad», matizó el marqués.

Un título recuperado por Pilar-Paloma de Casanova Barón después de que se aprobara la nueva ley de sucesión, ya que hasta entonces el marquesado lo poseía su primo Gonzalo Barón Gavito, afincado en México. «Ostentar tantos títulos no deja de ser un bien intangible, honorífico, que no supone privilegio alguno, sino al revés. Es una responsabilidad», agregó López Becerra de Solé, quien añadió que «los marqueses están desprovistos de sus antiguos privilegios».

Por su parte Paloma de Casanova Barón aseguró que ser marquesa «es una tradición que pasa de padres a hijos como el apellido o la procedencia. No deja de ser parte de la historia de España».

Con las explicaciones de los marqueses y con la del historiador Laureano Rubio, quien a través de sus palabras realizó un viaje por el tiempo para recordar los antepasados de los Osorio, los asistentes a la bienvenida de los marqueses pudieron conocer las diferentes propiedades de la familia Osorio, sus batallas y crisis. «En el siglo XVII hay un crisis generalizada, en el XIX se abole el régimen señorial, hay varias batallas e incluso endogamia para mantener títulos y propiedades», recordó Rubio, quien finalizó su conferencia deseando «larga vida para los marqueses, buenos embajadores de Astorga».

Una historia por el tiempo que continuó la alcaldesa de la ciudad, asegurando que parte de lo que es ahora la capital maragata se debe al marquesado. «El chocolate lo conocemos gracias a que el marqués de Astorga quiso casar a su hijo con la hija de Hernán Cortés, quien hizo que llegara el cacao a Astorga y que de esta forma se consolidaran más de 50 fábricas de chocolate en la zona», indicó Alonso.

Por la tarde los actos continuaron con el pregón a caballo por la ciudad, en el que estuvieron presentes más de 60 personas procedentes de la localidad riojana de Clavijo. Posteriormente, los vecinos y turistas pudieron disfrutar de una degustación de productos típicos de La Rioja en la plaza Mayor.

Hoy, a las 11.15 horas, la bandera de Clavijo procesionará las calles acompañada de una comitiva formada por más de 300 personas.

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