viernes 06.12.2019
INICIATIVAS PARA SALVAR EL MEDIO NATURAL

Valdeburón acoge el primer hotel para polinizadores de la provincia

Esta iniciativa, presente en muchos parques de capitales de países europeos, trata de frenar el declive de estos insectos vitales para el medio ambiente
Valdeburón acoge el primer hotel para polinizadores de la provincia

El declive de los insectos polinizadores silvestres, como es el caso de la abeja, está afectando en la actualidad a muchos sectores como el de la apicultura. Pero esta crisis, de la que a penas hay datos fiables, también afecta a otras muchas especies, que aunque en principio tengan un menor impacto económico, son de vital importancia para la biodiversidad.

Es el caso de los abejorros, las mariquitas o incluso de las mariposas, que tienen en León una de las provincias con mayor diversidad de especies de todo el territorio nacional. Totalmente implicados con este problema un grupo de niños de Maraña, La Uña, Acebedo, Lario, Polvoredo, Liegos y Burón, ayudados por las monitoras de la Casa del Parque Valdeburón, Marta García y Carmen de la Hoz, y con el apoyo de dos estudiantes en prácticas de la Escuela de Almazán de Soria, Jon Pérez y Manuel González, han construido el primer hotel para insectos de la provincia.

Se trata de una iniciativa cada más extinguida en los parques urbanos de las principales capitales europeas, que en el caso de España ya pueden verse en los botánicos de Madrid, Barcelona y también en Soria, que sirve de refugio para los insectos polinizadores y depredadores de plagas.

El objetivo de realizar hoteles de insectos es el de sensibilizar sobre los beneficios sociales y ecológicos de los insectos polinizadores y controladores de plagas y llamar la atención sobre el descenso alarmante de las poblaciones de insectos polinizadores como consecuencia de la falta de hábitat, el uso indiscriminado de plaguicidas y la contaminación atmosférica.

MATERIALES LOCALES

Esta sencilla construcción cuenta con una estructura de madera, que se compartimenta creando distintos espacios con materiales de distintas texturas, porque cada especie de insectos polinizadores usan distintos materiales para nidificar. En el caso de Valdeburón se compró madera en el aserradero de Lario. El resto de materiales son también de proximidad: tejas viejas recuperadas, ladrillos viejos, maderas, piñas y piedras que los niños encontraron en el mismo jardín de Lario.

El único material ajeno al entorno es el bambú, que ofrece conductos estrechos y alargados que usan algunas especies. Además también incorporaron arcilla, que usan algunas especies de avispas «alfareras».

La idea es recopilar distintos materiales que sean familiares para los insectos de la zona. Como recompensa al este minucioso trabajo, los niños disfrutaron de una merienda a base de miel, de un apicultor de la zona, con la que pudieron comprobar el valor de los productos que provienen de los insectos polinizadores, también en la obtención de frutas y verdurasl, al tiempo que recibieron una charla por parte de los responsables de la casa del parque sobre la crisis que sufren determinadas especies.

Valdeburón acoge el primer hotel para polinizadores de la provincia