sábado. 03.12.2022
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Un momento de la entrega del cheque. RAMIRO

Valdepiélago es un pueblo solidario. Tanto es así que ha decidido prescindir este año de sus afamadas fiestas patronales para destinar su presupuesto a los afectados por la guerra de Ucraina. “Llevamos dos años sin fiestas por la pandemia así que podemos estar un año más sin ellas”, explica Julio González, alcalde de Valdepiélago, y promotor de esta iniciativa. Afirma que “es el momento de aportar nuestro granito de arena a esta gente que lo necesita tanto”.

En total, ese "granito" asciende a la nada despreciable cantidad de 25.000 euros, que serán donados a través de Cáritas, más las asignaciones que perciben los concejales por la asistencia a los Plenos en el presente ejercicio, a razón de diez euros por sesión, que será aportados más adelante.

Esta sorprendente decisión fue adoptada en un acuerdo de la corporación municipal el mes pasado y ha sido rubricado esta tarde en una sesión plenaria celebrada en el Ayuntamiento, en el que se le ha entregado el cheque con el importe de las fiestas a Cáritas, asociación que se encargará de que este dinero llegue a sus destinatarios.

"Todo el pueblo está de acuerdo con la decisión, ya el año que viene celebraremos las fiestas como se merece, este año toca ayudar, no podemos mirar para otro lado con lo que está ocurriendo en este país”, sentencia González.

Valdepiélago se queda sin fiestas y dona el presupuesto a los refugiados de Ucrania