martes 07.04.2020

Los vecinos aseguran que aún no han notado anomalías en el agua

«Tendremos que beber más vino», bromeaba uno de los vecinos de Riego de la Vega mientras recogía dos de las garrafas de cinco litros puestas a disposición por el Ayuntamiento a sus vecinos y para lo que han adquirido más de mil litros de agua embotellada. No obstante, los diferentes vecinos agrupados en Riego de la Vega ayer a primera de la tarde para recoger las botellas se mostraron «sorprendidos» de este problema porque aseguraron que no han notado nada raro en el agua en los últimos días.

Uno de ellos, Ángel, aseveró que «he bebido agua del grifo y no he tenido ningún problema de salud». En total, entre las cuatro poblaciones del municipio afectadas —a excepción de Castrotierra de la Valduerna y Toral de Fondo que no sufren esta situación—, son más de 400 personas las que no podrán beber agua del grifo ni utilizarla para cocinar. No es la primera vez que sufren este problema —ya sea por elevados niveles de nitratos o de arsénico—, puesto que algunos recuerdan situaciones similares varios años atrás que se resolvieron en cuestión de días. Ante la situación actual, los vecinos preguntados no mostraron una alarmante preocupación y lo ven más como una cosa puntual que como un problema.

Los vecinos aseguran que aún no han notado anomalías en el agua