Diario de León

Cordillera Cantábrica

Vídeo | Una osa se pega un banquete junto a su cría de un año

La alta disponibilidad de comida en este invierno más caluroso de lo habitual permite la observación de ejemplares no hibernantes  

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Fundación Oso Pardo
León

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La Fundación Oso Pardo (FOP) ha hecho público este vídeo en el que se puede apreciar a una osa cantábrica con su cría de segundo año, "nacida en enero de 2019", matizan desde la Fundación. En las imágenes los animales aparecen alimentándose de bellotas y hierba, y jugando en el mes de febrero.

"La presencia de ejemplares no hibernantes, especialmente de osas con crías de segundo año, ya ha sido observada en temporadas anteriores en la Cordillera Cantábrica y se relaciona con la alta disponibilidad de comida existente en invierno, que hace que permanecer activas resulte rentable desde el punto de vista energético para estas osas que han sufrido un alto desgaste como consecuencia de la crianza de sus oseznos", explican.

Además, advierten de que miembros de la FOP han detectado siete grupos familiares diferentes no hibernantes, a los cuales están realizando un seguimiento. También han podido localizar y observar varios osos jóvenes y adultos activos.

"Todos ellos, osas con crías y ejemplares solitarios,  se encuentran activos, desplazándose por bosques y roquedos de la Cordillera Cantábrica y alimentándose de las bellotas caídas en otoño y que aún abundan en los robledales, pero también  de la hierba fresca que ya comienza a crecer en las laderas de las montañas, favorecida por las suaves condiciones meteorológicas de este invierno", relatan desde la Fundación Oso Pardo. A pesar de ello, han podido confirmar que una gran parte de la población se encuentra hibernando, lo que entra dentro de la normalidad.

"Los ejemplares observados activos se encuentran en un excelente estado corporal, tanto las osas como sus oseznos, como se puede apreciar en las imágenes que han sido grabadas por los equipos de la FOP, lo que confirma que han podido disfrutar de una buena alimentación en otoño e invierno. El vínculo entre madres y crías se mantiene muy activo, y después de comer las familias descansan juntas en encames en los roquedos cercanos, donde los oseznos maman y juegan con sus madres. La relación se romperá en primavera, cuando las osas entren en época de celo y los jóvenes oseznos comiencen su nueva vida independiente", concluyen en su comunicado.

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