lunes 16/5/22
El Mariquelo de Salamanca.

La Torre de La Rosaleda desbancó en el 2009 al Edificio Duque de Lerma como el rascacielos más alto de Castilla y León. Los 107 metros de altura y 30 plantas del edificio berciano pudieron con los 88 metros y 23 plantas del inmueble construido a la orilla del río Pisuerga en Valladolid. El Duque de Lerma también ha sido, y es, un símbolo urbanístico en Valladolid, pero en negativo. Comenzó a edificarse a finales de los años sesenta y no se inauguró hasta el 13 de diciembre de 1999, después de décadas con las obras abandonadas y con sus paredes convertidas en lienzos de graffitis y pintadas.

La torre berciana ocupa además el número 45 entre los 50 edificios más altos de España. El honor de ser el rascacielos más alto del país lo ostenta la Torre Caja Madrid, con 250 metros y 45 plantas, seguido muy cerca por las otras tres torres que han renovado el horizonte urbano de la capital de España; la Torre de Cristal, de 249 metros y 52 plantas, la Torre Sacyr Vallehermoso, de 236 metros y otras 52 plantas, y la Torre Espacio, de 224 metros y 56 plantas.

La Torre Caja Madrid, con todo, no deja de ser sólo el rascacielos número 193 en la lista de edificios más altos del mundo, que encabeza el monumental Burj Khalifa de Dubai, una estructura de 828 metros incluida el pináculo y 163 pisos que costó 1.900 millones de euros y que fue inaugurado el 4 de enero del 2010. Pero la carrera por tocar las nubes, no tiene fin y el Gobierno de Arabia Saudí ya ha anunciado que proyecta edificar nada menos que un edificio el doble de alto que Burj Khalifa, hasta alcanzar 1,6 kilómetros (un milla) y unos 550 pisos de altura. Se llamará Kingdom Tower y desafiará a las corrientes de aire en Jeddah con un coste aproximado de 20.000 millones de euros que hoy sólo puede estar al alcanza de una economía petrolera.

Lejos habrán quedado los pináculos de las catedrales góticas, convertidas hasta no hace tanto, al menos en Castilla y León, en las estructuras más altas de la comunidad. La Torre de La Rosaleda, en cualquier caso, supera las cotas de la catedral de León, con alturas de 65 y 68 metros y de la catedral nueva de Salamanca, con un campanario de 93 metros.

Otra cosa será que con la altura se puedan superar también las tradiciones. Y en eso son insuperables catedrales como la de Salamanca, donde desde hace dos siglos y medio, el Mariquelo sube con la gaita y el tamboril a lo alto de la torre y en vísperas del día de todos los Santos para agradecer que el terremoto que sufrió Lisboa en 1755 apenas dañara el edificio y no causara ninguna víctima mortal.

Entre los cielos de Dubai y el mariquelo
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