miércoles. 06.07.2022

Adolfo Cuétara, propietario de la empresa leonesa Dinokinetics, trabaja con maestría las distintas técnicas necesarias para construir réplicas de dinosaurio.

Una estructura metálica, formada por tubos, sustenta la réplica, mientras que el contorno del animal se realiza con varillas de hierro.

En el caso del diplodocus expuesto en el Museo Jurásico de Asturias, fueron necesarios más de 800 metros lineales de varillas de hierro para dar forma al contorno. Tan sólo el esqueleto de este diplodocus alcanza los 1.500 kilos, a lo que hay que sumar el revestimiento de fibra de vidrio y de poliéster que multiplica por dos su peso.

Revestirlo con una malla sobre la que se aplica la resina es el siguiente paso. «La mezcla la hago yo mismo con productos químicos para encontrar la textura adecuada», explica Adolfo.

En la última capa, de dos o tres centímetros, este artesano graba la piel, las escamas y las uñas. «Los ojos se los encargo a unos especialistas alemanes. Son increíbles, parecen de verdad». Y así es, porque sus réplicas parece que fuesen a echar a andar.

Diplodocus de hierro y resinas
Comentarios