viernes 10.04.2020

En una jaula

Vivimos en un análisis constante. Continuamente estamos analizando nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros comportamientos. Que si cómo puedo estar pensando esto, que si por qué me estoy sintiendo así, que si eso que hiciste estuvo mal. Lo analizamos, lo juzgamos y lo etiquetamos todo. Me gusta, no me gusta. Está bien, no está bien. Es justo, es injusto. ¿Se da cuenta? Si retrocede a hace una o dos horas, a lo que pasaba por su mente, se dará cuenta de que es así. Y analizar es vivir en una jaula.

¿Qué es lo que sirve en vez del análisis? La observación. Observar implica percibir lo que está pasando en ese momento sin juzgarlo, sin compararlo y sin criticarlo. Probar a verse desde fuera como alguien que observa esa escena sin tener nada que ver con ella.

Decía el filósofo Krishnamurti que observar sin evaluar constituye la forma suprema de la inteligencia humana. Y es cierto que la vida es mucho más sencilla cuando solo la observamos y no la complicamos con tanto análisis. Observar qué le pasa cuando las cosas no salen como espera, cuando las personas no cumplen con sus expectativas o cuando siente algo que no le gusta sentir. Observar sin juicios y sin pensar que las cosas deberían ser de otra forma.

Tenemos mucho miedo a no controlar lo que nos pasa o lo que sentimos, por eso lo analizamos todo. Analizamos cuando ponemos etiquetas, cuando decimos esto es positivo, esto es negativo, esto es correcto, esto no lo es. Y es cierto que el análisis es necesario en muchos aspectos de la vida, pero si lo analizamos todo sufrimos. Por ejemplo, si siente miedo y analiza ese miedo, se compara, se juzga y se critica. En cambio, si lo observa y se observa sintiéndolo, lo comprende.

El dolor es natural, sí, pero el sufrimiento no. Y el sufrimiento nace de un juicio. Por eso si quita el juicio desaparece el sufrimiento. Y para eso ha de mirar las cosas como son y no como quiere que sean. Así es como se pasa del miedo a la curiosidad, del control a la confianza y de la guerra a la paz.

En una jaula