sábado 15/8/20

«Por el bien de la fe de los antepasados»

Y queda sólo, señores, y al igual que hiciéramos en la memoria del curso pasado, decir algo de aquella jornada sin igual del 31 de mao en la que 31 de nuestros seminaristas y en el Estadio de Monjuit (sic) reciben el Orden Sacerdotal. A la aurora, cuando el día quiere venir y en el mes de la poesía, 25 de mayo, hora cinco de la mañana en esta nuestra capilla donde al correr de doce años han caldeado y templado sus almas cabe el Amor de los Amores y María Inmaculada, oyeron todos ellos el Santo Sacrificio de la Misa, y fortalecidos con el Plan Sobresustancial que engendra vírgenes, héroes y santos, parten con el Señor Rector y el Dr Don Santiago Franco, en coche engalanado con rótulo que decía ‘Los ordenandos de Astorga’, y coronando el vehículo el escudo del Congreso Eucarístico. Deján atras los montes Meludios y los estratos paleozoicos occidentales asturianos para penetrar en el macizo hespérico polvoriento de Castilla y a la hora de la comida «cuandoface la calor» como dijera el viejo romance, dar vista a la que fuera un día la capital de Castilla y pasando or el Arco Imperial de Carlos V, entrarse en ella (...) (...) Siguen paso a paso todos los actos del XXXV Congreso Eucarístico que tiene para ellos una fecha, la del 31 de mayo, en la que ungidos sacerdotes en el altar número 8 de Monjuit, de manos de nuestro Reverendísimo Obispo Dr Mérida Pérez. Ministros del Señor ya tienen besamanos en una parroquia Barcelona, visitan el macizo océano de Monteseerat, y de regreso, detienense en Lérida para ver la Catedral de atormentada historia, y por Zaragoza, Guadalajara y Madrid, el 5 de junio, ya noche cerrada, llegar a la casa que les viera partir. Que el Señor les bendiga en su camino y tareas apostólicas para bien de la fe de nuestros antepasados, de la Iglesia y de la Patria...

«Por el bien de la fe de los antepasados»
Comentarios