miércoles 21.08.2019
José Luis Rodríguez

«Salvo excepciones, los leoneses no somos optimistas»

Está en el epicentro de la actualidad política y económica. Su Fórum europa, un foro de debate independiente, es hoy un referente clave en españa con 270 actos al año
«Salvo excepciones, los leoneses no somos optimistas»

A partir de José Luis Rodríguez García se puede llegar a todos los sitios. Su trayectoria recorre de manera transversal todas las formas de comunicación en medios. Y zambullirse en su vida profesional es un viaje intenso. De retos y logros, y abordaje de proyectos tan apasionantes como complejos. Porque el retrovisor de este berciano de Bembibre, pausado y documentado en la forma de hablar, de amabilidad académica, ha filmado una carrera que le ha permitido vivir como protagonista varias etapas de la historia reciente de España. Y, también, de León.

Pero su hito de actualidad es ser creador y responsable de Nueva Economía Forum, una organización independiente de debate, con varios perfiles temáticos, y con la que este leonés, casado y con tres hijos, ha convertido sus desayunos informativos en un referente de opinión y actualidad. Cuando, muchas veces, en telediarios y demás soportes, se hacen eco de lo que ha dicho tal o cual personalidad, es más que probable que esos primeros espadas hayan utilizado la tribuna de oradores que José Luis Rodríguez y su equipo ponen a disposición de altos representantes de instituciones, empresas, gobiernos o partidos. Solo hay que fijarse, porque muchas veces se verá: Nueva Economía Forum, Forum Europa, Foro de la Nueva Sociedad... Detrás de todo: un leonés del 52, con casa en Astorga, José Luis Rodríguez.

Rodríguez ha sido consejero de administración de RTVE; profesor titular de Empresa Audiovisual y de Sistema de Información en la Universidad Complutense; director de Marketing y Relaciones Institucionales de Arthur Andersen; director de la Cepyme... Pero este doctor en Ciencias de la Información también ha sido director de Diario de León y director general de esta casa, y de Antena 3 de León o director de comunicación de la Cámara de Comercio e Industria de León, entre otros cargos, que corroboran que su curriculum es un edificio hecho con cimientos locales.

Pero en los extremos de este hombre serio hay un par de datos que aligeran el personaje, lejos de ser intrascendentes. Es más, si la importancia está en el detalle hay que decir que en José Luis Rodríguez hay una voz de radio. Aunque cueste imaginárselo ahora (fundó en el 2000 Nueva Economía Forum) en mangas de camisa en un estudio dando paso a la actualidad. Y aunque resulte más difícil todavía, otra muestra como botón de su personalidad: ama, adora, y si puede frecuenta, el heavy. Sí, el rock duro, el de Iron Maiden, Kiss y demás. Y asegura que se le podría ver con alguno de sus hijos en uno de esos conciertos que suelen suceder en el estadio Vicente Calderón de Madrid, en los que las melenas sudan al viento seco y caluroso del verano madrileño.

Parece mentira, en la céntrica sede de Nueva Economía Forum, en un sobrio y amplio despacho, con una sala de reuniones presidida por un tríptico de la casa de los Panero de Astorga, que este hombre que reúne en el Ritz a lo más granado de la sociedad, y que sabe como hablan bajito el rey de España, Zapatero, Durao Barroso, Merkel o el mismísimo y temido Trichet, si se tercia, puede saborear con placer y conocimiento una descarga de rock duro, en manos de, por ejemplo, Angus Young, ese pequeño guitarrista de AC DC. Así, no habrá cruda realidad que se le resista.

-Con 30 años accedió en tiempos difíciles a la dirección en todos los frentes de esta casa, Diario de León. ¿Cómo recuerda aquellos momentos?

-Con una sensación agridulce. Porque eran tiempos muy difíciles y fue una época intensa. En ese momento el periódico se encontraba en una situación muy delicada, amenazado por embargos y quiebras. Recuerdo que se compró La Hora Leonesa. Estaba Paco Carrión, y el director en funciones era Fernando Aller. Pudimos salvar el periódico. Al margen de esas dificultades, también tengo en la memoria momentos más agradables. Como cuando íbamos a Madrid a ver a Manu Leguineche a reclutar becarios de la facultad. Óscar Campillo fue becario en deportes. Y ahora es director de Marca... También recuerdo que entre la gente que pasaba por la redacción pasó José Luis Rodríguez Zapatero, que era amigo de Carrión y Campillo.

-A todo esto, ¿Zapatero apuntaba maneras de líder?

-Hombre, puedo decir que sí se le detectaba ambición política, aunque era muy joven. Lo que es cierto es que le daba mucha importancia al trato con los periodistas.

-¿Qué huella le dejó esa sensación agridulce?

-La crisis económica era tan severa como la que puede haber hoy en los medios de comunicación, cuando lo que ocurre es que ya se han agotado todas indulgencias de los proveedores. Fue un periodo de ajuste duro, en el que había que reestructurar horarios, secciones... con una plantilla con la autoestima muy baja. Y por fuera, con tantas manos que golpean la puerta para ver qué hay de lo suyo. Cuando las cosas comenzaban a ir bien, Servando Torío me pidió que dejara la gestión del periódico para dedicarme a lo informativo. Y me pareció injusto. En el 85 me fui con Ángel Panero a Cepyme.

-Puede que la tendencia que se imponía entonces fuera la de separar esa gestión de lo informativo...

-Puede que sea discutible combinar en la misma persona la responsabilidad de los contenidos con la gestión económica. Pero te permite circular con conocimiento por lo económicamente correcto.

-Antes de crear Nueva Economía Forum también pasó por el Consejo de Administración de RTVE, además de profesor y otros cargos profesionales de importancia. ¿Ya vislumbraba crear su gran proyecto actual?

-Por el camino fui profesor en la Complutense, y entré en el consejo como independiente a propuesta del PP. Cuando se crea la Corporación RTVE, en el 2007, lo dejé. Por cierto, estaba otra leonesa, Consuelo Álvarez de Toledo. Y sí, yo tenía una idea que remitía a la importancia que tuvo el Club Siglo XXI en, precisamente, el siglo XX... Comenzamos a desarrollar el proyecto en el 2000. Con la idea de rediseñar, reformular este tipo de encuentros con presencias de primerísimo nivel en todos los frentes y vertientes, y con la pluralidad como bandera.

-Pero, desde una perspectiva tan amplia, ¿cómo han conseguido centrar el foco, que es la gran dificultad y gran mérito, para ser toda una referencia de la actualidad?

-En primer lugar, por ejemplo, porque ese rediseño contempla contenidos políticos, pero no es un foro político. Ese equilibrio nos permite ser una entidad privada que no funciona con subvenciones, sino con el patrocinio de empresas. Ese patrocinio privado nos permite jugar en términos de diversidad, libertad y fidelidad de esas marcas. Organizamos actos de todos los signos políticos, sociales y económicos. Unos 270 al año.

-¿Es difícil mantener esa fidelidad de las marcas en estos tiempos que corren?

-Nosotros contamos con un 93 por ciento de fidelidad de los patrocinadores. Y todos son marcas de prestigio. Y nuestra propia marca se ve que funciona porque es hasta imitada. La idea nuestra es la de ser la plaza mayor de España. Un punto de encuentro neutral y de opinión. Yo creo que lo conseguimos, porque en nuestros actos, no solo es importante la intervención del invitado, sino lo que pasa antes y después, la gente que se ve allí y habla. Queremos ser una sociedad civil como la española que se refleje en la Nueva Economía Forum.

-Pues España es una realidad bastante variopinta...

Pues queremos reflejarla. Ser esa plaza que no cambia de color esté quien esté. Con su iglesia, sus tiendas, sus personas... No hay otra organización privada que lo haga con tanta intensidad. Es más, trabajamos para evolucionar y abarcar esas necesidades. Por ejemplo, en Barcelona o Bilbao estamos teniendo una gran acogida. Y junto a Madrid, creo que es el triángulo en el que se van a jugar las próximas legislativas.

-¿Hay algún personaje que se les resista o que tenga veto?

-Lo cierto es que se nos ofrecen. Y el único veto que tenemos es que decimos no a los violentos. Si se legalizara el entorno de Batasuna, podría estar en Nueva Economía Forum.

-El hecho de que sean desayunos, ¿tiene alguna razón de ser? ¿Es para facilitar la agenda de invitados y asistentes?

-Precisamente, lo que algunos no veían claro de nuestro formato, era que fueran desayunos. Pero yo había visto en Wall Street un movimiento en torno a líderes políticos y de opinión, que se veían para abordar temas, y que hacía que a las 7 de la mañana ya se notara esa actividad. Vi muy claro que era una idea que se podía trasladar.

-¿Cuál es la clave del éxito?

-La clave está en que el ponente sea de máxima calidad. Y luego, lo que comentaba antes: que más allá de ser un ateneo cultural, es un lugar por el que pasa la gente y se queda a hablar. Además de ser punto de encuentro, y de que somos una entidad privada que quiere funcionar como si fuera una institución, somos una empresa. Y la cuenta de resultados es importante. Pero todos nuestros productos son gratuitos. El que asiste no paga.

-¿Cree que nuestra clase política ha mejorado?

-Ha ganado en técnicas de comunicación. Otra cosa son los contenidos... Pienso que se les puede echar en cara falta de miras, y que no prescinden de sus ideas partidarias. Hay un gran exceso de partidismo en nuestros políticos. Y los ciudadanos esperan más, porque verás que los sitúan como el tercer problema de este país.

-Ustedes que proponen un debate sosegado, ¿qué opinan de las tertulias?

-Que hay inflación de tertulias. Además, son los mismos que van recorriendo las emisoras y los platós. Hay una profesión de tertuliano que no debería existir. Porque al final son porta opiniones, y no son opinadores.

-Como leonés, ¿qué diagnóstico hace de su tierra?

-Los leoneses tenemos coraje, pero muy reprimido. Por eso, veo León con pena. Ver que el desmantelamiento del carbón no hay tenido ni solución ni alternativa, es algo muy triste.

-¿Y qué es eso de que somos reprimidos?

-Porque los leoneses somos realistas, y salvo excepciones no somos antropológicamente optimistas. Tenemos una forma de ser que igual se ve afectada por el Camino de Santiago. Vemos pasar la gente, la atendemos, no exageradamente, con curiosidad, pero como meros observadores.

-¿Qué cree que tiene bueno León?

-Creo que podría tener mejores cosas, porque hay que reconocer que a León no le ha ido bien con Castilla. Viendo Cantabria y otras autonomías uniprovinciales, probablemente le hubiera ido mejor. Tampoco pienso que sea un desastre. Yo, por ejemplo, presumo de León ciudad. Se puede decir que uno es de aquí con orgullo. Porque es una ciudad ordenada, con patrimonio... Una bonita ciudad para conocer.

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