jueves. 18.08.2022
CANTO RODADO

trapaceros

la gente se rebela por dignidad en puente almuhey y en la calle del pez, en la dirección provincial de educación y ante el ministro wert

Yo también llevaba la comida a mi padre sin garantías sanitarias. Si me pilla la Junta me da un repaso. Claro que en aquel entonces no estaba ni se la esperaba. Se buscaba otra cosa. Pero Martín Villa, a quien ahora persigue la jueza Servini por crímenes del franquismo (matanza de 5 trabajadores en una carga policial en Vitoria), nos la metió doblada. Nos metió en el invento de Castilla y León con los restos que quedaron de todos los caprichos uniprovinciales: Madrid, La Rioja, Cantabria, Asturias. Y aquí seguimos. Aguantando mecha.

Como la Casa de León en Madrid, excluida de las ayudas a las casas regionales porque no pasa por el aro de ponerse el apellido de Castilla y León. En Buenos Aires resiste el Centro Región Leonesa de Ayuda Mutua. Región era y es León por más que quieran diluirla en nueve provincias, una comunidad.

Con la fiambrera

En aquel tiempo preautonómico no había comedor escolar. Comíamos en casa. Cocido casi a diario. Muchos días, supongo que sábados y domingos, yo iba a llevar la comida a mi padre en un serillo. Él salía temprano con las ovejas al campo y comíamos caliente.

Ahora la Junta prohíbe llevar fiambreras a las escuelas de Puente Almuhey, donde las familias se han rebelado contra los gusanos que sirve en la sopa la empresa concesionaria. Los comedores de la escuela pública empezaron con una fiambrera. Las familias conquistaron espacios en los coles para que sus hijos e hijas pudieran comer mientras adaptaban sus horarios al imperativo de la economía, más pensada para enriquecer a unos pocos que para dar de comer a la humanidad.

Ahora el servicio público conquistado, está al servicio de las contratas, en este caso de la filial de una multinacional. Todo bien condimentando con leyes y prescripciones sanitarias que se incumplen al módico precio de una multa. Comidas que recorren cientos de kilómetros. Cocinadas con un margen de dos semanas. Con gusanos añadidos.

Y nadie se sonroja. Ni el consejero Mateo, ni la directora provincial Villanueva, ni el presidente Herrera. Toda esa gente se hará fotos con los niños y las niñas como si tal cosa. Al que no se le arregla lo de la foto este año es a Wert.

La dignidad se rebela

La dignidad se rebela. En León y en Puente Almuhey. En la calle del Pez y en la Dirección Provincial de Educación y en el mismo ministerio. Primero fue Jordi Savall y ahora es Colita. Rechazan los premios nacionales de Música y Fotografía respectivamente por el mal trato del Gobierno a la educación y la cultura. El 21% de IVA ahoga al sector en España mientras en Luxemburgo se destapan las tretas de ingeniería fiscal del actual presidente de la Comisión Europea, Juncker, cuando fue presidente del pequeño país y que permite a las sociedades radicadas allí tributar con un 2% en lugar del 28,5% que rige oficialmente o el 21% de media en el territorio de la Unión. Allí hacen su agosto Ikea, Amazon, Apple, Pepsi, Deutsche Bank, Procter&Gamble y hasta 230 empresas... De Guindos está en el ajo.

El mundo está en manos de trapaceros. Y la RAE carga el palabro en las espaldas de los gitanos que, por dignidad, también se rebelan ante las puertas de la que limpia, fija y da esplendor con tan poco tino. El poder manda. Ya lo dijo Humpty Dumpty:

Cuando yo uso una palabra significa precisamente lo que yo decido que signifique: ni más ni menos.

El problema es —dijo Alicia — si usted puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.

El problema es —dijo Humpty—Dumpty— saber quién manda. Eso es todo.

Pues eso, hagamos que esta pandilla de trapaceros se entera bien de quién manda aquí. Mandemos.

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