sábado 15/8/20
escuela mahashakti

yoga: UN CAMINO A LA FELICIDAD

EN CONTRA DE la idea generalizada, el yoga no es gimnasia, es un MEDIO para reconectar con la paz y el amor que ALBERGA en EL interior
yoga: UN CAMINO A LA FELICIDAD

Cuando se escucha la palabra yoga, lo primero que evoca esta disciplina india es relajación, paz y posturas imposibles, casi gimnásticas. Y, aunque algo de todo eso contiene, esta práctica ancestral esconde muchas más dimensiones.

La escuela Mahashakti realizó, el pasado domingo 22, uno de sus controvertidos cursos de un día en el centro Naturmedick Wellness, situado en la avenida Lancia, al que acudieron unos 20 participantes. De él nadie salió indiferente. Saranagati, director de la escuela, y las profesoras Mataji y Savitri fueron quienes guiaron las clases.

Como asegura Saranagati, «no consideramos gurú a nadie, el auténtico maestro es nuestro guía interior. Todo el trabajo que hacemos está enfocado a conectar con ese guía, con esa parte de tu ser, que se focaliza en el centro de tu pecho, y que emana paz y felicidad de manera natural y así poder acudir a él cada vez con más facilidad». El fin del yoga integral no es buscar la iluminación, sino integrar esta práctica en la vida cotidiana, para que cualquiera pueda dejar de lado el dolor y vivir cada vez más momentos de felicidad y amor, reduciendo el sufrimiento. «Es una realización por y para la vida. Buscar el nirvana no cambiará a la humanidad». Por ello, la Escuela Mahashakti pretende convertir este arte en una herramienta de transformación social a través del ejemplo y la propia presencia. «Este trabajo te cambia y cambiará a la sociedad».

Explican que los resultados de esta práctica se advierten desde el primer momento, en el día a día. «Lo primero es que te sientes mejor físicamente, más centrado, con más orden y claridad. Aumenta el sentimiento de amor y desaparecen los estados de enojo, tristeza... Los vives desde otro punto de vista. Lo que te hacía sufrir deja de hacerlo y consigues una felicidad cada vez más amplia y salir de esos pozos emocionales y ciclos recurrentes de pensamiento. Desaparece el enganche emocional».

El yoga integral

Como explica Savitri, esta es la única escuela que se basa en Sri Aurobindo, intelectual indio precursor del yoga integral, así como también se nutre de otros yoguis. Esta disciplina se ha encargado de unificar los cinco tipos de yoga existentes: el raja-yoga, el más antiguo y meditativo. El bhakti-yoga, que se centra en el uso de la devoción y el amor para alcanzar los objetivos espirituales, el karma-yoga, que es el cultivo de la acción desinteresada, el hata-yoga, el más extendido por occidente, es el que utiliza las posturas, o asanas, y la respiración para lograr el dominio de las energías corporales. Y por último, integra también el jnana-yoga, la parte filosófica y estudiosa que asienta y aglutina a las demás vertientes.

Su método se ha formado a través de la indagación, integrando herramientas modernas y de otras disciplinas como, por ejemplo, la terapia Gestalt. «El yoga se tiene que reinventar. Cuando sabes cómo funciona la energía pránica sabes cómo integrar otras prácticas, métodos, herramientas que ya existen. Utilizando el conocimiento intuitivo».

Savitri afirma que cualquiera puede experimentar una conexión con otros estados más sutiles y espirituales, «la experiencia es evidente vivencialmente».

El Taller

Durante la primera parte del día se trabajó el ámbito físico y emocional. Gracias a unos intensos ejercicios se logró despertar la energía retenida para poder disponer de ella y purificarla. «Es una recarga pránica a través de la respiración. Cuando hay mucho prana se arrastran bloqueos antiguos y purifican los canales». Esa es la razón por la que, durante algunas de las técnicas de respiración, hay gente que experimenta llanto o ansiedad, para terminar en una expansiva y profunda sensación de bienestar, primer paso para identificar y crear un vínculo con ese estado. «Te puede trasladar a estadios perceptivos nuevos, no habituales». Reconocen que andan buscando provocar algunas de estas situaciones. «Para alcanzar ese estado de elevación se necesita combustible, el prana».

Por la tarde, los ejercicios se enfocaron en dirigir esa energía hacia el centro del corazón a través de la meditación. El vector que conduce el prana es la atención. Asimismo, Saranagati comentó que «lo que buscamos es aprender a colocarnos en la posición del observador y así no identificarnos ni dirigir la atención a aquello que nos hace daño, tanto para los estímulos externos como para nuestros propios pensamientos y emociones recurrentes». Una tarea personal ardua pero sumamente gratificante desde los primeros resultados. Reconocen que, durante este taller, se ha realizado un trabajo profundo que se podrá percibir durante varias semanas. Como manifiesta Angelines del Valle, profesora de yoga y organizadora del evento, «he aprendido mucho, la gente ha salido muy satisfecha, me ha sorprendido la parte mística que desconocía».

Formación de profesores

La Escuela Mahashakti anunció la próxima inauguración en León de sus cursos de formación para profesores de yoga integral, que comenzarán en octubre y se extenderán durante todo el año, un domingo al mes. El director de la escuela ha asegurado que se está tramitando con el Ministerio de Educación el reconocimiento de esta titulación para homologarla con un título universitario de grado.

El programa consta de tres niveles repartidos en tres años. El primer módulo se dedica a asentar las bases a través de un profundo trabajo personal aprendiendo la filosofía y psicología yógica, así como la teoría y la práctica de Hatha-yoga y meditación. En el segundo nivel comienza la profundización de los diferentes campos y en el tercer grado el instructor termina su formación. Una labor cada día más necesaria para un mundo en el sufrimiento es la norma y la felicidad plena una utopía.

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