miércoles 19.02.2020

Las 1.400 soluciones de la radiología intervencionista

León acoge hoy el decimonoveno curso de iniciación práctica en radiología vascular e intervencionista, una especialidad que cada vez ofrece más soluciones médicas .
El curso se realiza con cerdos anestesiados. DL
El curso se realiza con cerdos anestesiados. DL

LEÓN

Navegar por las venas, acceder al estómago a través de la pared abdominal, colocar un estent, introducir medicamentos, taponar selectivamente una arteria... La radiología intervencionista ha cambiado la medicina y la va a cambiar más en el futuro sobre todo en los servicios de urgencia.

En un hospital como el de León se hacen cada año 1.400 procedimientos de esta especialidad cuyo auge va en aumento, como subraya Óscar Balboa Arregui, jefe de la Unidad de Radiología Intervencionista del Caule. Son 1.400 soluciones que evitan intervenciones quirúrgicas o afinan la práctica médica con la ayuda de las técnicas de imagen.

La radiología intervencionista «tiene mucho futuro», subraya, pero los residentes en radiología apenas tienen cuatro meses de formación por lo que se hace necesario un entrenamiento más intenso. León cuenta con uno de los cursos de más trayectoria en este ámbito, gracias a la colaboración entre la Sociedad Española de Radiología Vascular Intervencionista(Servei) y la Facultad de Veterinaria, de la Universidad de León.

El doctor Balboa imparte hoy y mañana, junto con otros especialistas, la decimonovena edición del Curso de Iniciación Práctica en Radiología Vascular e Intervencionista, un taller eminentemente práctico dirigido a radiólogos y a estudiantes de último año de especialización, que que aborda prácticas de radiología en animales anestesiados y que dirige el doctor Óscar Balboa Arregui.

Tanto alumnado como profesorado proceden de toda España. Este año han seleccionado 16 personas en total que durante dos días practicarán y aprenderán numerosas técnicas y tratamientos intervencionistas sobre modelos animales.

«El cerdo es el animal con anatomía más similar a la humana», explica Balboa. Para llevar a cabo el curso, se instalan 4 quirófanos en la Facultad de Veterinaria, dotados de arcos móviles de angiografía. En cada puesto trabajan 4 alumnos y un tutor especialista senior realizando angioplastias, stenting, embolizaciones, drenajes y punciones sobre diversos órganos del animal.

En los últimos 20 años el avance de la Radiología Vascular Intervencionista ha sido muy importante tanto en el desarrollo de nuevos y más seguros procedimientos diagnósticos y sobre todo terapéuticos. En el ámbito de la radiología intervencionista no vascular, el doctor Balboa señala que son frecuentes las nefrostomías (drenar un riñón obstruido) o los drenajes biliares percutáneos cuando la bilis no puede llegar al duodeno.

Las gastrostomías percutáneas permiten acceder al estómago a través de la pared abdominal para alimentar a una persona que no puede ingerir alimentos y las vertebroplastias cementar vértebras acuñadas por osteoporosis.

Dentro de las aplicaciones vasculares, la radiología intervencionista puede cateterizar múltiples vasos con un acceso desde la piel, aunque es muy diferente hacerlo en una pierna o en el cerebro, por lo que es sumamente necesario el entrenamiento práctico.

Una arteria tapada por un problema de arterioesclerosis puede ser desatascada con este procedimiento mediante angioplastia o colocación de stent. También se ha extendido la práctica de la radiología vascular intervencionista para tapar lesiones, como hemorragias que pueden provocar tumores renales. Mediante la técnica de embolización selectiva se puede llegar a la arteria y taparla.

En el curso, el alumnado practica los diferentes métodos para diferentes problemas. El manejo de las herramientas y la precisión de la técnica es fundamental para una buena praxis. La radiología intervencionista ofrece «soluciones poco invasivas para problemas muy importantes» y aún «tiene muchas posibilidades de crecer ligadas al desarrollo de la imagen y los dispositivos que permiten llegan a sitios que eran impensables».

En el curso el alumnado tiene la posibilidad de tocar el material y valorarlo, mientras el profesorado hace de guía con experiencia en cada una de las técnicas que se trabajan. «La habilidad hay que conseguirla con cursos prácticos», insiste. El curso comienza esta tarde y se desarrolla en tres sesiones, por lo que continúa el viernes por la mañana y por la tarde. León fue una ciudad pionera en la formación en radiología intervencionista, aunque en la actualidad ya se desarrollan más cursos en diversas provincias.

La iniciativa partió de la colaboración que iniciaron en 1994-95 la Facultad de Veterinaria y la Unidad de Radiología Vascular Intervencionista del Hospital de León, de la mano de Asunción Orden, que entonces era vicerrectora, y de Serafín Costilla, jefe de la sección en el hospital.

Las 1.400 soluciones de la radiología intervencionista
Comentarios