domingo 17.11.2019
MANUEL RODRÍGUEZ BECERRA. Especialista en TDAH

«El niño con déficit de atención se siente frágil emocionalmente»

«El niño con déficit de atención se siente frágil emocionalmente»

carmen tapia

LEÓN

El educador y psicólogo Manuel Rodríguez Becerra, explicará mañana en León que el Trastorno del Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) es un proceso neurobiológico evolutivo crónico que afecta al 7% de la población.

—¿Qué el TDAH?

—No es un trastorno de moda, se conoce hace un siglo. Entre el 5% y el 7% de la población mundial lo padece.

—¿Cuáles son los síntomas?

—La incapacidad y la dificultad para prestar atención, la inclusividad y la hiperactividad. Es un trastorno neurobiológico evolutivo crónico, que hasta los años 50 se pensaba que desaparecía en la adolescencia, pero recientes estudios anglosajones demuestran que se manifiesta de manera diferente cuando se es pequeño, adolescente, adulto o tercera edad. Hace treinta años tenía diferentes nombres. Se hablaba de niños que eran irritables, nerviosos, maleducados o incluso con una pequeña disfunción cerebral mínima.

—¿Si no se diagnostica y se trata cuál es su evolución?

—Desfavorable. A veces se confunden otras alteraciones con otros trastornos. El TDAH puro es el que no hay ningún otro trastorno que explique mejor ese tipo de alteración. Es crónico porque vive con el paciente toda la vida. Sólo un 20% del paso de niño a adolescencia parece que esos síntomas se mitigan.

—¿Qué consecuencias tiene un mal diagnóstico?

—El diagnóstico lo tiene que hacer un equipo multiprofesional en base a una serie de escalas y de pruebas. Las consecuencias son que el niño no acaba la educación secundaria porque no puede estudiar, prestar atención, planificar las materias. Es un niño impulsivo, que se levanta, protesta que interrumpe las explicaciones del profesor. Tiene predisposición a las drogas, que lo que hace es paliar los efectos de esa hiperactividad, hacerle más fuerte, aumentar la autoestima de manera artificial. Son personas con tendencia a tener accidentes escolares, laborales y de tráfico, porque no controlan el riesgo.

—¿Se da más en niños o en niñas?

—La proporción es de una niña por cuatro niños. Hay niños que tienen trastorno de déficit de atención y otros que además tienen hiperactividad. La diferencia es que las niñas presentan más déficit de atención que hiperactividad, por eso pasan desapercibidas. Son niñas invisibles, que no molestan a nadie, pero sus rendimientos académicos están muy por debajo de lo esperado.

—¿Hay más dificultades para diagnosticar este trastorno a las niñas que a los niños?

—Sí. Lo que vemos es que se mueves y hablan en exceso, pero tu puedes estar quieto mirando a alguien y no entender lo que te dicen. El diagnóstico de déficit de atención es más tardío que el de hiperactividad.

—¿El TDAH está detrás del fracaso escolar?

—Uno de cada tres adolescentes no acaba la Educación Secundaria, de ese 30% más del 10% seguramente tiene el TDA no diagnosticado o no bien resuelto. El TDAH no es un trastorno que aparezca puro, sino que va asociada a otras alteraciones que conviven con él, por ejemplo, niños que tienen tic nerviosos, con dificultades de aprendizaje en el campo de la lengua o las matemáticas, que presentan baja autoestima, con depresión infantil. El 30% de los niños presenta TDAH puro, pero el resto además tienen una o dos comorbilidades asociadas, lo que supone un gran impacto a nivel escolar, social, familiar y laboral. El niño se siente frágil emocionalmente. Tiene una autoestima baja y un concepto de sí mismo malo. De alguna manera tienen que demostrar que son mejores.

—¿Hay suficientes profesionales preparados para el diagnósticico del trastorno?

—Si. No hay ninguna batería que mida el trastorno de alteración. Es un diagnóstico cualitativo. El diagnóstico es tanto por lo que manifiesta, como por las conductas observables, como lo que refieren sus padres, profesores y amigos, podemos encontrar indicios de cómo se comporta en diferentes ambientes. El diagnóstico es multiprofesional, no sólo lo tiene que hacer un psicólogo, sino un psicopedagogo. Se hace una historia clínica con su desarrollo incluso antes del nacimiento. Hay cuestionarios formalizados con preguntas concretas.

—¿Qué tratamiento tiene?

—Es lo más controvertido. Está comprobado científicamente que el cerebro de los niños con este trastorno consume menos glucosa, que es el alimento fundamental del cerebro porque no está activado al mismo nivel de otros niños de su edad. Necesita activar su cerebro con un estimulante, que parece un tratamiento paradógico. ¿cómo le damos a un niño que se mueve tanto un estimulante?. Porque aumenta la atención y disminuye la hiperactividad. Se observó que los niños que tomaban medicación cambiaban su hiperactividad, aumentaba su actividad cerebral haciéndolos más tranquilos. Prestan más atención. El TDAH aparece en algún momento de la infancia. En España se diagnostica tarde, a los 7 años, cuando ya están en tercero de Primaria y tienen unas lagunas de aprendizaje. La única medicación que funciona es tratamiento farmacológico con metilferinato, un tratamiento estandar. Un 60% de especialista está a favor

—¿Hay muchas críticas con al administración de medicamentos?

—Sí. Pero si mi hijo es diabético le doy la medicación o si tiene un problema en la vista le pongo gafas. Todo depende del coste beneficio que pueden tener. Estos niños si no se activa su cerebro no sólo no aprenden sino que empiezan a molestar, a tener comportamientos desafiantes, sin respetar las normas. Repiten cursos porque no pueden aprender.

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