domingo 25.08.2019
ALMUDENA REGUERO SAÁ Periodista y escritora

«Escribir sobre el cáncer ha sido una terapia»

Tras superar un tumor de mama hereditario, publica ‘Que no se pare tu vida’ que presenta en León el viernes 3 de mayo.
«Escribir sobre el cáncer ha sido una terapia»

LEÓN

La periodista y escritora leonesa Almudena Reguero Saá presenta en León el día 3 de mayo su libro Que no se pare tu vida, una obra que surge a partir de la experiencia personal tras sufrir un cáncer de mama. En los capítulos trata de un compendio de terapias complementarias a los tratamientos y consejos para afrontar el cáncer de mama y mejorar la calidad de vida. La presentación está prevista el próximo viernes 3 de mayo a las 19.00 horas en el salón de actos de la Fundación Sierra Pambley.

—¿Por qué decidió escribir este libre tras pasar por la experiencia de un cáncer de mama?

—Cuando me diagnosticaron el cáncer de mama, aunque tenía acceso a mucha información sobre esta patología, me hubiera gustado tener un libro como este, que me resolviese muchas de las dudas que van surgiendo a lo largo de todo el proceso de la enfermedad. Además, se puede decir, que escribir esta obra se ha convertido en mi mejor terapia, ya que me ha ayudado a estar más informada y a comprender mejor el cáncer de mama.

—¿’Ganar la batalla al cáncer’, es una expresión que últimamente se critica porque parece que la responsabilidad recae sobre la persona afectada. Usted la utiliza en uno de sus capítulos. ¿Es una batalla personal?

— personal, desde el momento que te está pasando a ti, pero desafortunadamente superar un cáncer no es solo una batalla personal, ya que intervienen muchos factores; las características del tumor, la fase en la que se encuentra, si esta diseminado, la respuesta a las terapias, el equipo médico y, por supuesto, una parte importante es la actitud que adoptes de cara a la enfermedad.

—Plantas medicinales, homeopatía, Flores de Bach, yoga... últimamente están en la picota, tildadas de pseudoterapias ¿Para qué le han servido a usted?

—Las terapias complementarias han sido mis grandes aliadas, me han ayudado a proteger el hígado del impacto de los fármacos, a estimular el sistema inmunitario, a mitigar los efectos secundarios de los tratamientos principalmente las náuseas, la fatiga y el insomnio. Pero, sobre todo, las terapias naturales son muy efectivas a nivel emocional, ya que disminuyen los niveles de ansiedad y mejoran el estado de ánimo, provocando que adoptes una actitud más positiva de cara a la enfermedad.

? —¿Qué diferencia tienen estas terapias con los tratamientos médicos?

—Este tipo de terapias son complementarias y no sustitutorias de los tratamientos convencionales; quimioterapia, radioterapia, terapia hormonal…, es decir, que ninguna de estas pseudoterapias te cura el cáncer por sí solas. Sí que son muy válidas para mejorar la calidad de vida del paciente, ya que ayudan a mitigar los efectos secundarios de los tratamientos convencionales que son muy agresivos y, además, son muy efectivas a la hora de equilibrar el sistema emocional tan trastocado en enfermedades tan graves como es el cáncer.

—¿Cuáles fueron los momentos más duros?

—No ha habido ningún momento traumático como tal. Pero es verdad que las esperas se hacían bastantes duras. El tiempo anterior a las intervenciones, a la quimio me resultaba bastante duro. También fue difícil decírselo a mi madre porque ella lo había tenido antes y temía que se sintiera culpable. Tuve que pedir ayuda a mi hermana.

—Le dedica el libro a otras mujeres de su familia que no superaron el cáncer. ¿Todas con lo mismo?

—Hemos tenido el mismo tumor mi bisabuela, mi abuela, mi madre y yo. Todas han tenido hermanas y yo también, pero sólo nos ha ocurrido a una. En el caso de mi madre y mi abuela prácticamente a la misma edad y en la misma mama.

—¿Pensó en hacerse la mastectomía como Anjelina Jolie para evitarlo?

—No sé si de haber podido lo hubiera hecho. No me he hecho la mastectomía de la otra mama porque no me lo han aconsejado. Las mastectomías son muy duras y las reconstrucciones son tremendas. Es uno de los peores momentos. Quizá hubiera tomado el tratamiento hormonal.

—¿Cómo es la vida después del cáncer?

—La parte positiva es que he aprendido a ver las cosas en el día a día y no anticiparme a todo, como hacía antes. Cuando te dicen que estás curada piensas que vas a volver a tu vida normal y no es así. Pérdidas de memoria, falta de concentración, fatiga... No se aguanta una jornada laboral y puedes tener problemas en la empresa o con tus compañeros. Tienes que acostumbrarte a vivir de otra manera. Lo importante es que sigues viva y aquí.

«Escribir sobre el cáncer ha sido una terapia»
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