domingo 20/6/21

Una terapia de cine

Escenas de películas sirven de ayuda en una terapia de parejas para mejorar la comunicación, estrategias de negociación y superar problemas sexuales, que se presentó en el XI Congreso Europeo de Sexología .
Miguel Ángel Cueto, psicólogo clínico y director de Cepteco, empezó a trabajar con escenas del cine hace 15 años para mostrar patrones de conducta a las parejas.

LEÓN

¿Una imagen vale más que mil palabras? No siempre. Pero algunas imágenes, con sus palabras, ayudan a las parejas a resolver conflictos, a identificar errores, a comunicarse mejor y a tener unas relaciones sexuales más satisfactorias y menos genitalizadas.

Ben Jordan (Bruce Willis) y Katie Jordan (Michelle Pfeiffer) negocian su separación en Historia de lo nuestro, una película de Reiner de 1999. El hombre plantea una situación muy corriente en una pareja en ruptura. Hay que decírselo a los hijos. Pero, ¿cómo?, ¿cuándo? «Creo que deberíamos... bueno… cuando recojamos a los niños el jueves, deberíamos decírselo», dice Ben a Katie.

«Pues... les diremos cuánto les queremos y lo increíbles y maravillosos que son. Así no pensarán ni por un momento que todo esto es por su culpa», agrega más adelante. La mujer se pone en la piel de su hijo: «Ahora mismo pienso en Eric. Seguro que dirá algo así como: ‘A ver, en mi opinión creo que tiene que existir algo bueno entre vosotros para que hayáis producido unos hijos tan maravillosos’. Es capaz de decir algo así, ¿sabes?...

Hay que pensar en todo. Desde luego. Finalmente, Katie hace una propuesta: «No sé... ¿No te parece que sería mejor decirles que aún seguimos queriéndonos pero de un modo distinto?»

Esta es una de las escenas más utilizadas por el psicólogo Miguel Ángel Cueto, quien empezó a trabajar con recursos audiovisuales en sus terapias de pareja «como consecuencia de tener que explicar verbalmente de forma repetida estrategias comunicativas, tareas para mejorar sus respuestas sexuales o superar sus problemas en la ruptura».

Se hace más sencillo mediante la observación de modelos porque «sabemos que la conducta humana se adquiere por este aprendizaje observacional o vicario», agrega el director de la clínica Cepteco de León y secretario general de la Federación Española de Sociedades de Sexología (Fess).

Ya no es tabú

Las parejas cada vez tienen menos prejuicios a la hora de acudir a una consulta profesional para abordar sus problemas. «Ya no es un tabú», afirma Cueto. «Saben que el psicólogo se basa en evidencias para valorar los tipos de problemas que presentan y les sugiere estrategias eficaces para ayudarles a mejorar si ambos miembros de la pareja se empeñan en regenerar la relación», explica. Los asuntos más frecuentes son los relativos a comunicación, las dificultades para superar el ‘duelo en vida’ por el abandono de la persona amada, la infidelidad, los celos, problemas sexuales y desamor.

La imagen ofrece ejemplos concretos de que «hacer halagos, quejas, negarse o aceptar la negativa son actitudes que mejoran la comunicación en la pareja». Además, ayudan a tomar decisiones, llegar a acuerdos y superar problemas sexuales mediante la visión y observación del comportamiento de otras parejas.

En los 15 años de andadura la cartelera de esta terapia de es amplia y variada, desde Annie Hall, de Woody Allen, a Johny Guitar, de Nicolas Ray, pasando por Los puentes de Madison, de Clint Eastwood, a Lunas de Hiel, de Polansky; Cinco historias para ellas, de Lust; Asignatura pendiente, de José Luis Garci y videos como Making Love, de Metcalf.

Interés internacional

El psicólogo clínico presentó este modelo de trabajo dentro del XI Congreso Europeo de Sexología con una acogida «excelente». «Valoramos como necesaria las orientaciones que da el terapeuta cuando observa, junto a la pareja, las escenas que se pretenden ejemplificar» y se concluyó que visionar pequeñas escenas con casos concretos es más útil que ver la película completa. «Muchos colegas me preguntaban, al final de la exposición cómo lo llevaba a cabo y qué escenas de películas eran las mejores para según qué problema», matiza.

En las terapias sexuales utiliza a menudo el video La erección (Hensen, 1991) de la serie de Sexo: Un placer en la vida, «donde en una escena nos indica cómo podría llevarse a cabo la técnica de ‘compresión peneana’ de Masters y Johnson para ayudar al hombre a mejorar tanto el reflejo eyaculatorio como su respuesta eréctil». Es una pareja que usa la presión con sus dedos alrededor del surco balano-prepucial, en la base del glande.

«El uso de escenas de películas o videos educativos es una excelente herramienta en la terapia sexual y de pareja», asegura el director de Cepteco. En terapia sexual son especialmente útiles para «saber cómo estimular la respuesta eréctil del varón, ayudar a la mujer a mejorar su disfrute sexual, desgenitalizar la conducta sexual».

Las imágenes, concluye el psicólogo, permiten «ver modelos desde una cierta distancia, desafectadamente, nos ayudan a reflexionar mejor, hacer una autocrítica más ajustada, ayudar a la empatía y comprender mejor cómo podemos establecer una relación de pareja más satisfactoria», agrega.

Una terapia de cine
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