lunes 1/3/21

El alcohol inhalado, la moda letal

Los ‘oxy shots’ permiten inhalar bebidas alcohólicas a través de un tubo y alcanzar una. . «borrachera rápida» que puede lesionar el sistema nervioso e incluso causar la muerte.
Cada vez más jóvenes experimentan con las drogas para emborracharse antes.

Los denominados oxy shots se han convertido este verano en la nueva moda de los jóvenes de consumir alcohol para conseguir «borracheras más rápidas», pero estos «chupitos inhalados» pueden producir lesiones en el aparato respiratorio y en el sistema nervioso central e, incluso, «ser letales».

El vocal asesor y miembro de la Comisión Clínica de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Manuel Sanchís, adviertió, en unas declaraciones a Efe, de los efectos de este consumo, que puede llegar a ser mortal si el organismo soporta concentraciones de alcohol superior a cinco gramos por litro, el límite que el cuerpo puede tolerar.

Este nuevo método de los jóvenes de experimentar con las drogas ha aparecido este verano en España, en concreto en discotecas y bares de Mallorca, donde inhalar alcohol a través de un tubo por el precio de cuatro euros es la última moda. Una moda que puede ser perjudicial para la salud y a la que ha puesto freno el Gobierno balear. El principio básico que fundamenta esta nueva forma de consumo de alcohol, según explicó Sanchís, es muy básico, el etanol, que tiene un punto de ebullición de 80 grados —el alcohol hierve antes que el agua— con lo que es fácilmente convertible en vapor.

El alcohol que se inhala es de alta graduación: bebidas con una concentración del 40% ó 45%, como el vodka o el tequila, y «ni quien lo inhala, ni quien lo expende sabe dónde está el tope» de un consumo de riesgo porque, según Sanchís, no se han realizado estudios sobre los mecanismos que fundamentan el vapor de alcohol. Lo que sí saben los jóvenes que se meten en esta peligrosa aventura es que quieren coger una «borrachera» rápida y lo harán porque, al inhalarlo, el alcohol pasa directamente al sistema nervioso central y produce inmediatamente los efectos, sin tener que metabolizarse en el hígado. A través de la mucosa, el alcohol llega a la barrera macroencefálica y produce «una borrachera aguda», con la consecuente depresión del sistema nervioso y unos efectos cardíacos graves cuando se superan los límites del organismo. El primero en resultar dañado es el aparato respiratorio, ya que la droga atraviesa la mucosa, que puede resultar dañada, según señaló el neumólogo del hospital de La Paz de Madrid Sergio Alcolea. Como el alcohol es una sustancia irritante, las consecuencias a corto plazo sobre el sistema respiratorio son inflamación de bronquios y de las vías respiratorias bajas, lo que puede crear crisis de asma o una mayor proporción de neumonías, según el especialista. A largo plazo todavía no se conocen los posibles daños porque se trata de un fenómeno que ha aparecido este verano.

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