viernes. 03.02.2023

Un arrebato incontrolado o una enemistad latente durante años con desenlace fatal. Estas son las dos hipótesis que la Guardia Civil tiene presentes en sus investigaciones para explicar por qué un anciano de 78 años ha acabado con la vida de otro, de 93, a bastonazos. El suceso ocurrió, el miércoles pasado, en la residencia privada Jardín de Gredos de Buenaventura (Toledo), donde el supuesto agresor había ingresado hace ya un año.

Se da la circunstancia de que el presunto autor de la agresión mortal y su víctima se conocían desde siempre, ya que ambos habían nacido en Navamorcuende (Toledo). Es este el motivo por el que los investigadores no descartan que alguna disputa mantenida por los dos hace años haya vivido ahora su episodio final.

El hecho de haber nacido y vivido los dos en el mismo pueblo fue lo que animó a los responsables de la residencia a hacerles compañeros de habitación, la estancia compartida donde ocurrió el crimen. Un auxiliar del centro geriátrico fue el primero en advertir fuertes golpes y gritos en el cuarto. Cuando abrió la puerta de la habitación fue testigo de cómo el anciano de menor edad propinaba fuertes bastonazos al otro, que minutos antes dormía plácidamente en su cama. «El auxiliar lo retiró como pudo y lo sacó de la habitación», explicó ayer el director de la residencia, José Oyola, que definió al agresor como «un hombre tranquilo, cariñoso, querido por todos y que nunca había causado problemas en el centro, por lo que nunca esperábamos que pudiera tener una reacción de este tipo».

El director de la residencia Jardín de Gredos también confirmó que al autor del crimen se le había diagnosticado un alzheimer «moderado».

El anciano, tras ser detenido por la Guardia Civil, ingresó en la cárcel toledana de Ocaña I por orden del juzgado de instrucción número 4 de Talavera de la Reina, que le imputa un presunto delito de homicidio.

Un anciano mata a bastonazos a su compañero de habitación
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