jueves 13/8/20
Estudio

El ascensor social se atasca

Los descendientes de hogares ricos tienen el doble de renta que los pobres
Jóvenes con mascarilla en la Gran Vía de Bilbao. LUIS TEJIDO
Jóvenes con mascarilla en la Gran Vía de Bilbao. LUIS TEJIDO

Los ingresos del hogar familiar en que transcurre la infancia determinan en gran parte los que se obtendrán en el futuro. Esta es, al menos, una de las conclusiones que figura en el proyecto Atlas de Oportunidades, una iniciativa conjunta de las fundaciones Felipe González y Cotec, que han alumbrado el primer mapa interactivo de movilidad social en España. El proyecto, que se inspira en el Opportunity Atlas de la Universidad de Harvard, analiza la trayectoria vital de los jóvenes, la cual se compara luego con la renta de sus padres. Para este empeño se ha contado con la colaboración de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (Hacienda), lo que ha permitido localizar cada uno de esos hogares por provincia, ciudad y código postal. A la luz de los datos, se comprueba que la desigualdad se hereda. El linaje pesa más que el esfuerzo a la hora de prosperar, todo un desmentido a la metáfora del sueño americano. Las cartas están dadas al nacer. Criarse en una familia rica de España casi triplica la probabilidad de disfrutar de rentas altas durante la edad adulta, según los datos recogidos en este mapa que recaba información de 1,6 millones de españoles nacidos entre 1984 y 1990. No en balde, los hijos criados en hogares pobres de 1998 obtienen rentas más bajas que la media de 2016. En cambio, los hijos de hogares ricos tienen más posibilidades de estar entre los que más ganan a su edad.

El ascensor social, ese conjunto de mecanismos económicos y sociales que permiten a las nuevas generaciones progresar, se atasca. La renta mediana de los jóvenes entre 26 y 32 años era de 19.000 euros en 2016, pero se registran variaciones inmensas dependiendo de la extracción social de los padres. Lo cierto es que los hijos de los hogares pobres de 1998 tienen ahora unos ingresos de 16.000 o 17.000 euros de media, mientras que los hijos de rentas medias-altas se acercan a los 21.000 euros y los hijos del 1% más rico superan los 33.000 euros.

El ascensor social se atasca