sábado 07.12.2019
EL SALTO DEL SIGLO IV AL XXI

La aventurera Egeria llega a la escuela

«Como soy un tanto curiosa, quiero verlo todo...», escribió Egeria en el diario que narra el viaje a Tierra Santa de esta mujer que, en el siglo IV, salió de las montañas bercianas por los caminos trazados por el Imperio Romano para llegar hasta Jerusalén. Regresó sana y salva. El calendario de la Organización de Mujeres de Stes rescata a Egeria con otras aventureras y este año la intrépida peregrina enseñará igualdad en la escuela
La aventurera Egeria llega a la escuela

La hazaña de Egeria servirá como acicate para enseñar igualdad en las aulas. El calendario Tiempo de Mujeres, Mujeres en el Tiempo dedica el 2019 a las mujeres exploradoras y aventureras que ha habido a lo largo de los tiempos. Intrépidas mujeres a las que no se les puso por delante los límites impuestos por la sociedad y por los roles de género.

Egeria representa a estas mujeres de forma genuina por la aventura que emprendió en una época tan lejana como el siglo IV, cuando el Imperio Romano languidecía en su decadencia y el cristianismo empezaba a coger fuerza. Tierra Santa fue la meta de esta mujer, a quien muchos autores ubican en el Bierzo que en aquellos tiempos pertenecería aún a la provincia romana de Gallaecia.

Por las calzadas romanas, aún en buen estado y al parecer muy seguras, se desplazó Egeria en su travesía por Europa hasta Palestina. Se alojaba en las mansio o casas de postas y también en los pequeños monasterios que habían nacido como espacios de difusión y conservación de la nueva religión.

Lo más singular de Egeria es que plasmó sus vivencias en un diario, una especie de Codex Calixtino titulado Itinerarium ad Loca Sancta, que fue descubierto en 1884 por Gian Francesco Gamurrini en la Biblioteca de la Cofradía de Santa María de Laicos en Arezzo, en la italiana región de la Toscana.

Se trata de un códice en pergamino de 37 folios, con letra beneventana del siglo XI, que está dividido en dos partes. Su descubridor atribuyó el relato inicialmente a Silvia de Aquitania, contemporánea de la leonesa y que habría hecho la peregrinación con 60 años.

Egeria se ganó la adjudicación de la autoría gracias a la mención que de ella hace un monje berciano del siglo VII. Y se puso punto final a la cuestión. En la crónica queda patente el acicate religioso de la aventurera: «Nuestro Dios Jesús, que no abandona a quienes esperan de él, se ha dignado permitirme la realización de este deseo», comenta.

Se cree que Egeria procedía de buena familia, e incluso que estaba emparentada con el emperador Teodosio. Salió de su monasterio por las vías romanas y realizó un viaje tranquilo pues los caminos aún estaban vigilados por las tropas imperiales. Regresó sana y salva tras cumplir su sueño.

Mujeres que rescata el calendario Stes. DL

Egeria es recordada en León en una calle en el barrio de La Palomera-San Lorenzo con el nombre de Monja Etheria. Y es uno de los personajes femeninos vinculados a León que más atractivo tiene en el siglo XXI, como muestran los libros dedicados a su figura.

En el calendario de la Organización de Mujeres Stes (Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza), al frente de la cual está la leonesa Mari Luz González, Egeria tiene la misión de despertar la curiosidad a las personas adultas. El almanaque, que incorpora actividades didácticas para promover la igualdad desde las aulas, propone investigar en grupo sobre otras viajeras y aventureras.

La aventurera leonesa comparte el mes de noviembre con Ladu Anne Blunt e Isabella Bell, de Inglaterra y Marga d’Andunrain, Francia. El calendario arranca en enero con las exploradoras en América, como Isabel Barreto, de Pontevedra, Mencía Calderón de Extremadura y Ana López, de Sevilla, y sigue en febrero con las piratas como las inglesas Anne Bonney y Mary Read, la china Ching Shik o la marroquí Sida Al Jurra que rompen también con la imagen de que las únicas mujeres ‘liberadas’ son las occidentales.

«SOLAS Y SIN ESCOLTA»

«Solas y sin escolta, llevadas por la fe, la curiosidad o el ansia de aventura, se adentraron en regiones inexploradas donde los nativos nunca habían visto a una mujer blanca», apunta la escritora Cristina Morató en el mes de marzo, dedicado a las exploradoras en África como Isabel de Urquiola (Vitoria), May Fren Seldon (Estados Unidos) y Mary Slessor (Escocia).

La presencia de mujeres en la egiptología es destacada en marzo Margaret Alice Murray (India), Zulema Barahona (Alicante) y Salima Ikran (Pakistán). «En general tenemos un mayor número de mujeres a los mandos de proyectos en Egipto o responsables de tareas importantes», subraya Gudelia García.

Penélope Vaquero García, de Palencia, Cindy Lee Van Dover, de Estados Unidos y Petra Deimer-Schütte, de Alemania, son representan a las exploradoras marinas. La oceanógrafa Alicia Sobrino reflexiona en mayo: «Hemos estado entendiendo toda la vida los mares como un pozo sin fondo, un lugar que creíamos de recursos inagotables sin considerar las consecuencias».

Las antropólogas tienen su hueco en junio y sus rostros en Jacquetta Hankes, de Inglaterra, Carmen Arau Muro de Toledo, y Margaret Med, de Estados Unidos. «Demasiados antropólogos han estado buscando una sociedad en la cual las mujeres controlan todos los aspectos de la vida cotidiana, incluido el gobierno», comenta Peggy Reeves Sunday. Este modelo, aclara, «no encaja muy bien cuando observas culturas no occidentales como los Minagkabau». Muy al contrario, «en Sumatra occidental mujeres y hombres se relacionan más como socios que desean alcanzar el bien común que competidores gobernados por el egocéntrico interés propio», apostilla.

La humildad con que algunas alcanzaron el Polo Norte, el techo del mundo, queda patente en las palabras de Tany Pospélova: «Tengo remordimientos cuando pienso en las necesidades y malos ratos que pasaron los primeros en venir aquí. Sin embargo, lo único que yo tengo que hacer es resistir a los mareos». Las imágenes refrescantes de la gallega Chus Lago Rey. la australiana Jade Hameister y la danesa Carolina Millelsen ilustran el mes de julio.

La lista de mujeres que desafiaron los estereotipos de género crece con las que pedalearon, caminaron, escalaron, volaron o condujeron una moto para dar la vuelta al mundo como Cristina García Espínola, la periodista, deportista, escritora y youtuber de Canarias, la primera española en lograr circundar la Tierra en bicicleta; Laura Dekker de Holanda, récord en juventud en la vuelta al mundo en globo. Tenía 15 años cuando inició la aventura y 18 al culminarla. La francesa Jeanne Baret también vivió muchas pericipecias antes de poder completar la vuelta al mundo en barco. En 1766, se embarcó como asistente del botánico Philibert Commerson en la primera circunnavegación francesa del mundo.

La aventurera Egeria llega a la escuela
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