sábado 07.12.2019
SALUD

Ocho de cada diez próstatas se operan ya sin abrir al paciente

León supera en veinte puntos la incidencia nacional del cáncer de próstata y el 40% de los hombres de más de 50 años tiene pierplasia benigna. El Hospital incorpora nuevas cirugías mínimanete invasivas. El jefe de urología insiste, en el Día de la Salud Prostática, en la importancia del tacto rectal
Láser verde para la cirugía mínimamente invasiva de la próstata. DL
Láser verde para la cirugía mínimamente invasiva de la próstata. DL

La incidencia del cáncer de próstata en León supera en veinte puntos a la media nacional. Los especialistas del Hospital de León detectan cada año 300 nuevos casos, con una tasa de 100 diagnósticos por cada 100.000 habitantes, cuando la media nacional está en 80 casos. La causa, según el jefe del servicio de Urología del Hospital de León, Miguel Ángel Alonso, están en el envejecimiento de la población, la alimentación y el componente genético. «Si tu padre o tus hermanos han tenido cáncer de próstata el riesgo se multiplica por tres». Alonso destaca la importancia de la prevención con controles rutinarios anuales que incluyen como primera prueba un simple tacto rectal. «Una educación mal entendida en este sentido hace que los hombres se retraigan y se incomoden con la prueba. Hay algunos que se niegan», asegura. Una decena de pacientes que pasan cada año por la consulta de Alonso rechazan que se les realice un tacto rectal. «Sin embargo, con esta prueba, se pueden detectar tumores agresivos más fácilmente que con otras pruebas porque los puedes palpar. Tenemos otras armas diagnósticas, como una resonancia, pero eso solo si hay una sospecha». El objetivo es convencer a los hombres «de que no tengan pánico a la exploración urológica, especialmente al tacto rectal».


No olvides las revisiones periódicas, es el lema elegido este año para conmemorar el Día Europeo de la Salud Prostática, que se celebra mañana. El objetivo este año es concienciar a todos los ciudadanos de la importancia de realizarse revisiones periódicas para prevenir e identificar la enfermedades de próstata.

 

La introducción en los quirófanos de las técnicas para cirugías mínimamente invasivas permite abordar ocho de cada diez intervenciones de próstata sin necesidad de abrir al paciente. «Urología es la especialidad en la que las técnicas mínimamente invasivas están más desarrolladas». La próxima tecnología que llegará al Hospital de León en los próximos días es el láser de holmium, el más recomendable para próstatas con un volumen superior a 80 gramos. «Con esta técnica podremos operar a un centenar de pacientes al año», explica el urólogo. Hasta ahora, los pacientes que necesitan intervención quirúrgica por el agrandamiento de la próstata tenía que someterse a intervenciones quirúrgicas tradicionales, es decir, abriendo al paciente, ahora quitamos el tejido con endoscopia, sin necesidad de abrir». Esta intervención, que se suma a la técnica ya existente de láser verde, permitirá una mayor rapidez en la recuperación y menos efectos secundarios. «Estas técnicas están indicadas en pacientes mayores, polimedicados y con varias patologías».

 

El robot Da Vinchi, el último gran avance tecnológico incorporado por el Hospital de León, ha cambiado radicalmente la vida de los pacientes y el método quirúrgico utilizado por los urólogos. Urología es el servicio que más rentabilidad saca del robot. Opera próstatas, vejigas, ganglios locales y neflectomías parciales, es decir, la extirpación parcial de un tumor del riñón. «En lugar de abrir al paciente, se le realizan unos agujeros (trócares) por los que se introducen los instrumentos, que entran por espacios muy reducidos para poder hacer reconstrucciones que de otra manera no serían posibles», dice el especialista. «A los pacientes a los que operamos de próstata se les preservan las estructuras neurovasculares, que tiene muchas ventajas tanto para la continencia urinaria como para la potencia sexual después de la operación».

 

La cirugía robótica y la mínimamente invasiva evita complicaciones postquirúrgicas al paciente.

 

La hiperplasia benigna es el agrandamiento de la próstata, una patología frecuente que afecta al 40 % de los hombres a partir de los 50 años. Aunque es benigna, el agrandamiento de este órgano masculino obstruye la uretra y la salida de la orina de la vejiga y dificulta la función de micción. «Es un problema importante porque dificulta la calidad de vida. El paciente tiene que levantarse varias veces por la noche y no puede descansar. En el inicio de los síntomas hay medicación pero llega un momento que hay que intervenir al paciente».

 

Para detectar precozmente el problema, controlar la evolución y detección de un posible cáncer, el especialista recomienda revisiones anuales a partir de los 45 años. «El problema más frecuente de la próstata es la hiperplasia benigna, después del cáncer, que afecta a unos 300 nuevos leoneses cada año».

 

Pero la detección de un cáncer de próstata no significa necesariamente pasar por el quirófano. «Pueden ser radiados». Miguel Ángel Alonso destaca que actualmente el cáncer de próstata tiene un buen pronóstico. «Muere uno de cada 32 pacientes afectados. Tiene poca mortalidad».

 

Los tratamientos farmacológicos también cambian. La llegada de la tecnología reduce el riesgo en los quirófanos. «Los tratamientos que recibe el paciente han cambiado en la misma medida que las técnicas mínimamente invasivas. Los dispositivos de radioterapia también mejoran el tratamiento del cáncer porque se pueden aplicar en tumores muy localizados».

 

PSA, marcador

 

El antígeno prostático específico (PSA), «es un mal llamado marcador tumoral. «Es un marcador de tejido prostático», explica el urólogo, por lo que se ha descartado como prueba para la detección precoz del cáncer de próstata. «El PSA es un marcador que nos indica el estado de la próstata. Si crece, si hay infección o cualquier alteración, pero por si sola no indica que haya un tumor, hay que contextualizarlo con otras pruebas». El PSA no es sólo un marcador de cáncer, también detecta problemas benignos como la prostatitis (inflamación de la próstata) y la hiperplasia benigna o agrandamiento de la próstata. «No existe evidencia de que la prostatitis o que la hiperplasia benigna de la próstata causen cáncer, pero hay que hacer pruebas complementarias para descartarlo, y revisiones pediódicas».

 

La mitad de las consultas de los urólogos están relacionadas con problemas en la próstata. Los especialistas del Hospital de León atienden a una media de mil pacientes al año. «Tenemos una lista de espera por debajo de los 30 días».

Ocho de cada diez próstatas se operan ya sin abrir al paciente
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