sábado 10/4/21

Castilla y León achaca su suspensión vacunal a la "no decisión" del Gobierno

El vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha pedido este jueves "disculpas" a los cerca de 8.000 ciudadanos que ayer sufrieron las "molestias" de suspender cautelarmente la vacunación con Astra Zeneca, pero ha defendido que acertaron al tomar esa iniciativa y la ha achacado a la "no decisión" del Gobierno central.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Igea ha argumentado que la suspensión "debía haberle correspondido" al Gobierno central, como hicieron otros países europeos al conocer que iba a haber un nuevo informe de la Agencia Europea del Medicamento, y ha avisado de que apoyarán al Ministerio de Sanidad en las decisiones que tome, pero no en las que no tome: "alguien tiene que encargarse de velar por la seguridad de nuestros pacientes", ha resumido.

"Hay quien ha decidido no decidir", ha criticado el vicepresidente, convencido de que el Gobierno central está "más cómodo en la no decisión". "Si quieren políticos de ese tipo, búsquenlos en otra parte", ha dicho de sí mismo y del resto de integrantes del Gobierno autonómico.

En este sentido, Igea ha rechazado las "graves" afirmaciones de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien rechazó la suspensión cautelar de la vacunación de Castilla y León, ya que "no se ajustan a la realidad": "siempre hemos sido leales al Gobierno cuando ha tomado decisiones restrictivas (...) pero también lo hemos dicho de manera reiterada, no vamos a apoyarle en la no decisión cuando hay que tomar decisiones".

Por su parte, la consejera de Sanidad de Castilla y León ha reconocido que tomaron la decisión por la "sospecha" que tenían de cambios en el criterio manejado por la Agencia Europea del Medicamento sobre los trombos y su relación con la vacunación con AstraZeneca, por unas declaraciones realizadas el día anterior en medios de comunicación por un experto de esa entidad comunitaria, y por el anuncio de que habría un informe, del que no tuvieron información oficial hasta las tres de la tarde.

Ha reiterado que por dos veces planteó su "preocupación" por la situación a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, quien le transmitió -según la versión dada por Casado- que era competente para tomar esa decisión, por lo que la consejera ha defendido que en ningún momento ha actuado de forma unilateral ni fuera de la estrategia nacional de vacunación al suspender cautelarmente la campaña.

Ambos han utilizado la comparación de la balanza para explicar que cuando tomaron esta decisión estaban en juego por un lado la seguridad de los pacientes que podían ser vacunados con un criterio que podía variar unas horas más tarde y por otro evitar una "decisión impopular, con críticas de los medios de comunicación y de la oposición", en palabras de Igea: "lo que nos preocupaba era perder vidas de forma innecesaria".

Igea ha reconocido que lo ocurrido ayer puede haber generado "desafección o incertidumbre" entre los ciudadanos, pero ha insistido en que eso ha sido así desde que el "Gobierno se bajó del barco y dijo 'hagan ustedes lo que puedan'", con una implantación de la "cogobernanza del hortelano", según la cual las autonomías toman las "decisiones difíciles" y el presidente del Gobierno anuncia "el fin de la pandemia".

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