viernes. 30.09.2022
caza

Este fin de semana no pude evitar entrar en una conversación muy interesante entre dos cazadores de la zona de Babia. Hablaban de la mala fama que tienen entre algunos sectores y lo difícil que se les hace hacerse oír. Y tienen mucha razón. Yo nunca tuve oportunidad de vivir la caza «desde dentro», por lo que mi opinión siempre era poco objetiva. Y es que en este tema, como en otros muchos, para poder hablar con propiedad hace falta empaparse, bajar al barro como se suele decir. Después de muchos meses de hablar con cazadores de primera línea y sobre todo de escucharles y observarles (es así como más se aprende siempre) puedo decir que no todos los cazadores deberían denominarse como tal.

Un cazador de verdad, según mi opinión, debe cumplir al menos dos requisitos. El primero, debe conocer el medio en el que se mueve al dedillo. Durante todo el año, sea o no temporada de caza, los cazadores vocacionales caminan horas y horas por el monte, conociendo cada rincón, cada detalle, cada hierba, fruto, pisada, deposición... No se les pasa por alto ningún detalle. El segundo requisito que debe cumplir cualquier cazador es el respeto absoluto por el medio y todos los elementos que lo componen. Es decir, respetan a sus presas pero también a sus depredadores, respetan sus hábitats, sus espacios... y son los primeros en alimentar en épocas de escasez.

Teniendo estas premisas claras, es fácil llegar a la conclusión de que el gran problema de los cazadores son los malos cazadores. Esos que solo buscan el trofeo, que pagan cantidades ingentes por esquilmar un trozo de terreno, sin pensar en la supervivencia ni de la especie ni del hábitat en general, esos que solo buscan la foto y pavonearse en foros y grupos. Esos son los verdaderos enemigos de la caza porque sus actitudes y sus acciones son muy difíciles de defender ante los ojos de los animalistas. La actividad cinegética bien ejercida cumple un importante papel en el control de plagas, enfermedades y poblaciones. Y sobre todo en las zonas rurales, los cazadores son grandes aliados de agricultores y ganaderos, olvidados en muchas ocasiones por las Administraciones. Volviendo a la conversación del principio del artículo, después de mucho charlar, quedamos en organizar, cuando la situación sanitaria lo permita, una charla con cazadores de la zona para el público general, para dar a conocer su actividad y poner en valor todos sus conocimientos. Desde la Ventana a Babia lo tenemos claro. Apoyamos a los cazadores responsables, coherentes y consecuentes.»

La caza, siempre polémica
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