viernes 23/10/20

Científicas para cada día del año

La ciencia no. tiene género, dice Margarita Salas en el calendario Tiempo de Mujeres, Mujeres en el Tiempo pero sólo el 30% de las personas que estudian carreras científicas son mujeres y hay un 18% de catedráticas. La falta de referentes se considera una de las causas. El calendario Tiempo de Mujeres reivindica a las creadoras de ciencia Las mujeres son sólo el 30% en las carreras científicas.

ana gaitero | león

Hedy Lamarr es famosa como «la mujer más hermosa de la historia del cine» pero muy poca gente sabe que antes de lanzarse a las tablas del teatro y luego a la gran pantalla estudió ingeniería y es la precursora del wi-fi al inventar la primera versión del espectro ensanchado durante la II Guerra Mundial.

Rosalind Franklin descubrió la estructura helicoidal del ADN al tomar las primeras imágenes con rayos X, pero el reconociento, con Premio Nobel incluido, fue adjudicado a sus compañeros Crick y Wilkins...

Ángela Ruiz Robles inventó la enciclopedia mecánica para aliviar la enseñanza con el mínimo esfuerzo y conseguir los máximos resultados, pero nunca logró que su patente interesara a la industria. Esta leonesa, que se ganó la vida como maestra, es la precursora del libro electrónico.

«Nadie sabe el potencial que encierra este poderoso sistema, algún día llegará a ejecutar música, componer sinfonías y complejos diseños», afirmó Ada Lovelace, la inventora del lenguaje binario que dio lugar a la informática. Corría el siglo XIX y esta mujer marcó el ritmo del siglo XXI.

«Las mujeres en la ciencia son más de las que creemos, pero, como en muchos campos del saber no están lo suficientemente visibilizadas», comenta María Luz González, responsable de la Organización de Mujeres de la Intersindical de Stes (Sindicato de Trabajdoras y Trabajadores de la Enseñanza) y coordinadora del calendario Tiempo de Mujeres, Mujeres en el Tiempo que ayer se presentó en León.

Dedicado este año a las Creadoras de Ciencia, el almanaque recoge imágenes y reflexiones de 32 científicas que simbolizan las aportaciones de las mujeres a este ámbito del saber, desde las pioneras como Hipatia de Alejandría a las oncólogas como María Blasco o Marie Curie, la primera persona en recibir dos premios Nobel en dos disciplinas distintas. La leonesa Ángela Ruiz Robles aparece en el mes de abril como representante de las científicas de Castilla y León, junto a Hedy Lamarr y Stephanie Kwolek, la quñimica polaca-estadounidense que creó una fibra cinco veces más dura que el acero que se utiliza para fabricar los chalecos antibalas.

La falta de referentes se considera un obstáculo para que las niñas se apasionen por la ciencia en la escuela y, cuando llegan a la etapa universitaria, elijan las carreras científicas. Así lo piensan las expertas y lo corroboran las cifras: sólo un 30% de estudiantes de carreras científicas y técnicas son mujeres, según la Asociación Española de Mujeres Científicas y Técnicas que preside Capitolina Díaz.

Romper esta dinámica es uno de los objetivos del calendario didáctico, pues como dice Rita Levi, la médica italiana que protagoniza el mes de septiembre, «en cuanto a las funciones cognitivas del cerebro no existe diferencia entre hombres y mujeres». Algo que deberían saber el 63% de los españoles que creen que las mujeres no valen como científicas de alto nivel, según una encuesta europea.

«Yo estoy convencida de que mis compañeros me miraban sin saber si era yo era una mujer o no. Yo era una cabeza», es la frase de la farmacéutica Gertrudis de la Fuente, vuya imagen ilustra el mes de octubre. Lo mismo piensa la profesora Inmaculada Díez Prieto, directora del Departamento de Medicina, Cirugía y Anatomía Veterinaria de la ULE que arropó ayer la presentación del calendario. «Me licencié hace casi cuarenta años y al poco tiempo entré en el departamento donde era la única entre cinco hombres. Nunca me he sentido especialmente perjudicada por ser mujer. Quizá se asumía así», comenta.

Sin embargo, a la hora de dirigir y ocupar puestos importantes sí nota la brecha de género. ¿La razón? «Como científicas e investigadoras estamos bien consideradas por el trabajo, pero para los puestos directivos el problema es que no te los ganas, te nombran. Eso pasa en todos los ámbitos», comenta.

Inmaculada Díez espera que «pronto deje de ser noticia que una mujer dirija un centro de investigación porque sea algo normal y no excepcional» como sucede ahora. Esta profesora e investigadora es la única leonesa que ha entrado, como académica correspondiente, en la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (Racve).

El calendario Tiempo de Mujeres, Mujeres en el Tiempo tiene este año un triple guiño a León. Su ilustradora es la joven artista Sara Potxemutxka (Sara Álvarez Tomé quien ayer explicó en la presentación el proceso creativo de las 12 imágenes que acompañan a cada uno de los meses.

«Para los fondos he utilizado abstractos con líneas y coloridos que hacen referencia a la mujer retratada, toda la tipografía es original y para el retrato he posterizado las imágenes, luego he hecho un dibujo y con líneas como cuando hacíamos los mapas de la escuela y el coloreado es digital», explicó la artista.

Un autorretrato de su abuela le sirvió de inspiración para afrontar esta obra que le ofrecieron cuando fue a informarse al sindicato por las oposiciones de enseñanza. «He descubierto a muchas científicas y me ha dado pie a nuevos proyectos sobre mujeres artistas contemporáneas», añade. Su trabajo inspira una obra de teatro de Yolanda Prieto sobre una artista que rescata la memoria de mujeres de la historia.

El calendario Tiempo de Mujeres, Mujeres sin duda le dará una proyección grande pues se edita en todas las lenguas del Estado español y tiene una tirada de 15.000 ejemplares, además de poder descargase libremente en formato digital desde la web del sindicato.

Las últimas páginas del almanaque están dedicadas a las actividades didácticas adaptadas a todos los niveles de enseñanza. El alumnado tiene que hacer varios ejercicios en los que se combina la información que aparece en el calendario con recursos de internet y se estudian tanto las aportaciones científicas y se hacen ejercicios para detectar desigualdades, esterotipos o aprender conceptos como la misoginia. La conciliación de la vida familiar y laboral de una científica o la importancia de la química en la vida cotidiana son otras sugerencias para trabajar en el aula.

Científicas para cada día del año