martes 18.02.2020
Capacidades

Una clase magistral de inclusión en Soltra

‘Hazte incluencer’ acerca a escolares el empleo de personas con discapacidad bajo el lema «en este centro sí cabemos todos»
Escolares de sexto de Primaria del Colegio Leonés.MARCIANO PÉREZ
Escolares de sexto de Primaria del Colegio Leonés.MARCIANO PÉREZ

Más de 250 personas con diferentes capacidades hacen posible que cada día salgan de Soltra los cables necesarios para montar los faros de decenas de coches y la ropa limpia para casi todos los hoteles de León y muchos centros de salud desde Salamanca hasta Orense.

Todo esto ocurre en Soltra en La Virgen del Camino, el centro especial de empleo ubicado en terrenos del antiguo colegio de Dominicos. Desde las nueve de la mañana hasta las cuatro y media de la tarde en la nave de montaje y en turnos de mañana y tarde —y hasta de noche durante el verano— en la lavandería las naves de Soltra bullen de actividad.

Alumnado de sexto de primaria del Colegio Leonés de León tuvo la ocasión de vivir ayer durante una hora y media la experiencia de la diversidad y la inclusión en el mundo laboral. La prueba de que todas las capacidades son útiles y eficaces para que la sociedad funcione.

Incluso esas gigantescas lavadoras en las que querían asomar la cabeza, asombrados por su tamaño. Cerca de 70 personas trabajan en esta planta. Los números son la lengua que entienden algunas personas con discapacidad intelectual para quienes la lectura de las instrucciones de lavado pueden resultar poco comprensibles. La accesibilidad cognitiva permite que estas personas trabajen con la misma eficacia y rendimiento que el resto.

En el periplo guiado por el personal de Soltra comprobaron la perfecta organización de la nave de cableado, en la que trabajan cerca de 200 personas con capacidades diferentes. Cada cable tiene que colocarse en la ranura correspondiente para que los faros de los coches luzcan correctamente. Y cada pieza tiene un tiempo para completar la operación. Al final del proceso hay unas máquinas que se aseguran, por doble partida, de que el montaje está correcto. Es el control de calidad.

Campaña

El objetivo es que los escolares reflexionen sobre la discapacidad y la inclusión en el empleo

«¿También hay ingenieros con discapacidad?». La pregunta la lanzó un alumno de sexto de Primaria. El monitor explicó que un centro especial de empleo está obligado a contar con más del 74% de su plantilla con personas con discapacidad y que en el caso de Soltra superan el 90%.

El centro especial de empleo mantiene las visitas de la campaña Hazte incluencer hasta mayo. El alumnado ha recibido una charla antes de realizar la visita, a la que llegan en el autobús Hazte incluencer que proporciona el centro.

Tras la visita guiada —que también recala en la nave de itinerarios formativos para el empleo— se les invita a participar en el concurso de microrrelatos. Los ganadores se darán a conocer en mayo y disfrutarán de una convivencia especial en el centro especial de empleo que se rematará con un grafiti para dejar testimonio de la experiencia. El objetivo es que el alumnado de 6º de Primaria y 1º de ESO reflexionen sobre la discapacidad y la inclusión y vean con sus propios ojos cómo funciona un centro especial de empleo como Soltra.

La iniciativa Hazte incluencer se quiere trasladar en futuras ediciones a la planta de México. Soltra cuenta con otro enclave especial de empleo en Dinamarca.

Una clase magistral de inclusión en Soltra