jueves 6/5/21
La capital, más lejos del cierre

El descontrol del virus en Laciana obliga a rastrear a 30 personas al día

El alcalde llama a la solidaridad y responsabilidad para atajar la pandemia

Una media de 30 personas al día tienen que ser rastreadas en Laciana por contacto con positivos. Este dato se considera una de las señales más preocupantes de que las medidas básicas para evitar la propagación del virus «lamentablemente, no se están cumpliendo», como reconoce el alcalde, Mario Rivas.

«Cumplir las medidas de manera individual es la única manera de parar los contagios», enfatiza el regidor, preocupado por unas cifras de incidencia —1.456 casos por 100.000 habitantes— que después de dos semanas de restricciones en el interior de los bares y restaurantes no se consiguen bajar de manera significativa.

Las autoridades sanitarias del Bierzo, de las que depende Laciana, señalan que el motivo de la alta incidencia se debe a que se produjo un foco muy grande en el momento de estallar el brote, tras la Semana Santa. Los servicios de salud ubican el comienzo del brote en la zona de Leitariegos y algunos establecimientos hoteleros.

No se ha hecho un cribado masivo, pero cada día se hacen test de antígenos que dan nuevos positivos y obligan a realizar nuevos rastreos entre la población, añaden las fuentes sanitarias. Tampoco hay constancia de que haya habido un número significativo de denuncias por incumplimientos.

Reprimenda
«Hay jóvenes que hacen malas prácticas, pero también hay adultos que dan mal ejemplo»

Sin embargo, hay quejas vecinales y de algunos hosteleros, de que no se ha perseguido a las personas y establecimientos incumplidores de la manera más diligente. «Nos consta que ha habido denuncias a personas que no han cumplido el confinamiento siendo positivos», admite el alcalde. En algún caso ha intervenido la Guardia Civil, aunque hay quejas por considerar que la vigilancia es poca.

Sin llegar a pedir a la población que se autoconfinen, porque hay escuela, hay que ir trabajar y otras tareas esenciales, Rivas insta a la población a reducir los contactos sociales, cumplir los límites de personas en las reuniones sociales y familiares, usar correctamente la mascarilla y «disfrutar del poco ocio que podemos tener con responsabilidad». La tasa de incidencia a 14 días experimentó ayer por primera vez un descenso significativo al pasar de los 1.580 casos por 100.000 habitantes a los 1.456 declarados en el portal de Transparencia de la Junta de Castilla y León.

Signos de mejora sin confiarse

El número de casos positivos bajó de 147 a 132, por lo que se ven los primeros signos de descenso del fuerte brote que ha llegado a tener a más de 150 personas enfermas al mismo tiempo, más de un 20% de los 808 casos de covid declarados en el valle desde el inicio de la pandemia. «No es para confiarse», indica una vecina. Ayer se declaró sólo un nuevo caso y la tasa de incidencia global en la pandemia es del 8,8% frente al 14,30% que se ha alcanzado en zonas como La Bañeza I, la más alta de la provincia a lo largo de la pandemia.

«Somos nosotros mismos quienes podemos detener esto y parece que nos hemos olvidado», comenta el alcalde. Rivas indicó que la población debe ser consciente de que aunque el virus es más fácil de controlar en una comarca como Laciana que en una gran ciudad, hace falta «la solidaridad y responsabilidad» de toda la población.

«Somos una sociedad solidaria que ha sabido enfrentarse a situaciones difíciles y ahora es uno de esos momentos», señala el regidor al advertir que «puede que haya personas que se hayan contagiado a las que no se les manifieste el virus de forma agresiva, pero hay que pensar que siempre se puede contagiar a alguien que se le agrave y lo tengamos que lamentar».

El alcalde no señala en particular a un sector de la población. «Un grupo de esas personas que hacen malas prácticas son jóvenes, pero también hay adultos que dan mal ejemplo», subrayó. El cansancio pandémico y la situación general del valle, muy castigado económicamente, pueden alentar el peligroso «ya da igual todo».

San Andrés cumple una semana del cierre del interior de los establecimientos hosteleros y casas de apuestas. Ayer la tasa de incidencia acumulada se elevó a 193 casos por 100.000 habitantes, por lo que se mantiene aún la curva ascendente en una jornada en la que la incidencia general en la provincia dio señales de mejoría.

Ponferrada, el último municipio en incorporarse a las medidas restrictivas para contención de la cuarta ola, también vio incrementada su incidencia acumulada a 164 casos mientras que la capital leonesa volvió a mostrar signos de mejoría con 130 casos por 100.000 habitantes.

Con el número reproductivo básico instantáneo por debajo de 1 (0,95), la tasa acumulada a 14 días bajó a 157,5 casos por 100.000 habitantes, mientras que a siete días se situó en 78,43. La provincia registró ayer 47 nuevos casos de los que 9 fueron en León y 6 en Ponferrada, por lo que hay una dispersión del virus por el resto del territorio.

En El Bierzo, los municipios de Folgoso (380), Castropodame (306) y Villafranca del Bierzo (280) son los más que presentan tasas más altas. En el área de salud de León, La Robla (266), Valderas (252) y Cistierna (162) son los otros municipios que además de La Pola y San Andrés están por encima de los 150 por 100.000 habitantes, aunque no se les han aplicado medidas restrictivas al estar por debajo de los 5.000 habitantes y no presentar tasas disparadas como ocurrió en La Pola de Gordón hace dos semanas.

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El descontrol del virus en Laciana obliga a rastrear a 30 personas al día
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