sábado 24/10/20
Rastreadores

«Hay días que hacemos hasta cincuenta llamadas»

Vista de los trabajadores del grupo multidisciplinar de rastreadores. RAQUEL MANZANARES
Vista de los trabajadores de un grupo multidisciplinar de rastreadores. RAQUEL MANZANARES

Son profesionales de la enfermería y desde que se levantó el estado de alarma compatibilizan el trabajo en las consultas de Atención Primaria con el rastreo, una labor casi detectivesca para localizar a todos las personas que han estado en contacto con una persona infectada.

Cada noche, cuando llega la lista con los resultados de las aproximadamente doscientas PCR diarias que, hasta ahora, se realizan en el área sanitaria de León, empiezan las llamadas.

«El resultado de su PCR es positivo, por favor, permanezca confinado y páseme los contactos de las personas con las que se ha relacionado en la última semana». Ese es el primer mensaje; luego viene la búsqueda.

El equipo

El equipo de rastreadores suma en la provincia 101 efectivos entre las áreas de León y Bierzo

En la última semana, a los rastreadores de la provincia —habitualmente 101 pero ahora los que quedan suplen a los que están de vacaciones—entre las dos áreas sanitarias de León y Bierzo, se les ha complicado el trabajo. «Llevamos una semana horrible», destaca Tamara Soto.

«Al principio rastreábamos hasta cinco contacto por persona infectada pero ahora llegamos a localizar hasta quince». El verano y la relajación de las medidas con los viajes y las reuniones familiares aumentan las relaciones. «Hay días que hacemos hasta cincuenta llamadas».

Los rastreadores se han convertido en unas figuras primoridiales para el control de la pandemia. Tienen una gran responsabilidad, pero el trabajo depende de la colaboración de la ciudadanía.

Responsabilidad ciudadana

«Cuando se les hacen los test les pedimos que permanezcan en aislamiento y confinados hasta que se conozcan los resultados, pero hay personas que no son capaces ni de eso. A veces hemos llamado y están en la playa o pasando la ITV, o cualquier excusa. Yo me he puesto seria con ellos por teléfono. Afortunadamente son casos que han dado negativo pero ¿y si son positivos?. Pedimos por favor a la gente que sea responsable y respete las medidas de higiene y distanciamiento. Esta última semana está siendo muy dura», destaca Pilar González, enfermera de Santa María del Páramo, zona libre de brotes hasta la fecha.

El trabajo de rastreo no siempre localiza a todos los contactos en una zona localizada.

Llamadas

El aumento de las relaciones sociales obliga a contactar hasta con quince personas

«A veces tenemos que llamar a otras áreas sanitarias, otros centros de salud, porque los que han estado con las personas que ha dado positivo no son de la zona y hay que movilizar a rastreadores de otras zonas». En verano, la movilidad aumenta mucho más. Los rastreadores tienen la misión de detectar los contagios y aislarlos a tiempo, para evitar un brote comunitario. «A veces es estresante».

La coordinadora del equipo en León, Cristina Díez Flecha, destaca que, con la experiencia diaria de rastreo «a las personas parece que se les ha olvidado muy pronto todo lo que ha pasado».

Seguridad

Los rastreadores piden a la población que respete las instrucciones ante los contagios detectados

«Nosotros no tenemos una bola de cristal ni hacemos magia si no tenemos la colaboración de los demás», puntualiza Tamara Soto. «La responsabilidad de que no se te escape ningún contacto te genera mucho estrés, sobre todo porque al mismo tiempo tienes que estar trabajando en la consulta».

«Por la noche, cuando nos llegan los listados con los resultados y veo que todas son negativas respiro, pero esta semana estamos teniendo más trabajo».

Tras la localización de los contactos llegan las pruebas. En Santa María del Páramos se hacen PCR tres veces por semana, igual que en La Bañeza, Astorga, Benavides, Valencia de Don Juan, Mansilla y Sahagún. En el CHF de León se recogen muestras todos los días.

Mucha precaución

Tras un positivo, su tarea comienza con una entrevista a la persona afectada para localiza, aislar y hacer más pruebas, y e busca el posible origen de la transmisión. Es un hilo del que van tirando para buscar la trazabilidad del contagio. «Cada vez hay más.

Comidas familiares, comuniones, visita a los pueblos, que este verano están llenos de gente. Pedimos mucha precaución. De momento, León está tranquilo, pese a los brotes. Hasta ahora está controlado. No como otras zonas de España o de la Comunidad. Hay que ser muy responsable».

«Hay días que hacemos hasta cincuenta llamadas»
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