martes. 28.06.2022

Ellen MacArthur y el consumo sensato

La exregatista británica elegida para el Premio Princesa de Asturias de Cooperación entre una treintena de candidaturas
                      Ellec MacArthur en una foto de archivo. JOSÉ HUESCA
Ellec MacArthur en una foto de archivo. JOSÉ HUESCA

Frente al cambio climático, se impone la lucha por un planeta más justo y sostenible. La exregatista británica Ellen MacArthur (Derbyshire, 1976) se alzó hoy con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2022 por su trabajo al frente de la fundación que lleva su nombre, creada en 2010 con el objetivo de acelerar la transición a la economía circular en gobiernos, instituciones y empresas.

Convencida de que no hay más solución para garantizar el desarrollo sostenible, que «el presente modelo económico de ‘extraer, producir, desperdiciar’ está llegando ya al límite de su capacidad física», MacArthur y su gente trabajan desde entonces para generar beneficios para diferentes personas, lugares y culturas en todo el planeta. Y eso implica disociar la actividad económica del consumo de recursos finitos y eliminar los residuos del sistema desde el diseño.

Respaldado por una transición a fuentes renovables de energía, el modelo circular crea capital económico, natural y social y se basa en tres principios: eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso y regenerar sistemas naturales.

Con un equipo diverso de más de 25 nacionalidades ubicado en su sede en la Isla de Wight (Reino Unido), la fundación actúa ya codo con codo con socios de América Latina, América del Norte, Asia y Europa en sectores que van de la moda a la alimentación, pasando por impulsar la movilidad eléctrica en las ciudades.

CRECIMIENTO LINEAL Y FINITO

Solo en el viejo continente, explican en su web, «el modelo actual de crecimiento es lineal y dependiente de recursos finitos, lo que expone los países a la volatilidad de los recursos, al aumento limitado de productividad y a una gran pérdida de valor mediante el desperdicio». Su estimación es que «la transición hacia una economía circular podría sumar 900 billones de euros adicionales al PIB europeo hasta el 2030, además de aumentar el ingreso familiar en 3.000 euros al año y reducir las emisiones de CO2 a la mitad».

Un reto a la altura de una mujer como Ellen MacArthur, que, con solo 28 años, en 2005, tuvo un recibimiento multitudinario en el puerto de Falmouth y el aplauso general de sus compatriotas tras batir el récord de velocidad en la circunnavegación del planeta establecido un año antes por el francés François Joyon.

Ellen MacArthur y el consumo sensato
Comentarios