martes. 31.01.2023

La epidemia de no dormir

Los españoles han perdido dos horas de sueño en el último siglo Seis millones de personas en España toman cada noche pastillas para poder descansar
                      Jóvenes duermen en el césped en las fiestas de San Fermín. IVAN BENITEZ
Jóvenes duermen en el césped en las fiestas de San Fermín. IVAN BENITEZ

Siete millones de españoles sufren insomnio crónico y prolongado y casi seis millones toman cada noche pastillas para dormir, una epidemia silenciosa que ha ido al alza en el último siglo y ha supuesto de media la pérdida de dos horas de sueño diarias desde principios del siglo XX.

Esta foto es la que ha obligado a la ciencia a tomar las riendas. Sociedades médicas y científicas, profesionales sanitarios, investigadores, farmacéuticos, enfermeros y pacientes han constituido la Alianza por el Sueño, un grupo que nace con el objetivo de poner los trastornos del sueño en la agenda política y concienciar de que dormir es salud.

Lo cuenta a Efe el presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES), Carlos Egea, que apuesta por «concienciar y divulgar que el sueño es salud» y no dormir bien acorta la esperanza de vida y favorece un envejecimiento no saludable.

Egea, que es jefe del servicio de Neumología y de la Unidad de Sueño de la OSI Araba, admite que no se conoce en cuánto reduce la esperanza de vida no dormir bien porque «depende del individuo» pero sí está constatado un aumento de las comorbilidades.

Riesgo para la salud

La falta de sueño afecta a la salud mental, a la cardiovascular, a las enfermedades metabólicas, aumenta la predisposición al Alzhéimer y disminuye la inmunidad por lo que crece el riesgo de infecciones.

Lo convencional, dice este experto en sueño, es dormir entre 7 y 9 horas diarias pero en España el 60% de la población no llega a las siete horas diarias durante la semana laboral.

Egea explica que «el sueño no es como la grasa, el organismo no lo almacena, es día a día». Por eso, dice, no sirve dormir el domingo ocho horas para que la noche del domingo al lunes se convierta en un jet lag. Este experto también alerta sobre el uso de fármacos para conciliar el sueño como ansiolíticos, hipnóticos y benzatropina, y apuesta por ofrecer alternativas para que una vez que se inicia el camino de la medicación se pueda revertir con terapia y de no ser así, que se busquen fórmulas que no pasen por escalar a más dosis.

Legislar para mejorar

Desde la Alianza por el Sueño, este experto plantea medidas concretas que eviten, por ejemplo, el cambio horario que afecta el reloj biológico y lo desajusta, acostumbrado a ciertas horas de luz y oscuridad. Además propone campañas de divulgación en los colegios que trasladen el mensaje de que dormir es saludable y ya en el ámbito laboral plantea legislar sobre el trabajo en turnos, para que se evalúe la idoneidad de la persona que lo realiza.

También aboga por modificar los horarios televisivos prime time, es decir, los de máxima audiencia entre las 22.00 y las 24.00 horas y favorecer, con todo esto, medidas de higiene del sueño.

La epidemia de no dormir
Comentarios