domingo 29/5/22
Antonio Blanco Mercadé. FERNANDO OTERO

—¿Los castellanos y leoneses pueden solicitar a partir del 26 de junio la eutanasia?

— La Ley de Eutanasia (Lore) entra en vigor el día 26 y a partir de ese día ya se puede solicitar.

— ¿Se ha formado ya el comité de expertos? ¿Cuántos estarán en León y cómo será su funcionamiento?

— Todavía no se ha nombrado la Comisión de Garantía y Evaluación de Castilla y León. Tendrá carácter regional con 19 miembreso (7 médicos/as, 7 juristas, 3 enfermeras/os, 1 psicólogo/a clínico/a y 1 trabajador/a social).

—Todavía o se conoce cuántos médicos se acogerán a la objeción de conciencia ¿está garantizado el derecho a la autanasia en el sistema público?

— La objeción de conciencia se podrá presentar por los sanitarios a partir de la entrada en vigor de la Ley. El derecho a la prestación estará garantizado en cualquier caso.

— Por su experiencia profesional ¿cree que habrá muchas solicitudes en León? ¿qué perfiles de pacientes serán los que más pidan la eutanasia?

— Es difícil predecir cuántas solicitudes habrá. Pienso que al principio no serán muchas. Lo importante para muchos enfermos es contar con la posibilidad que ofrece la Ley de solicitar la eutanasia, cuando ellos lo consideren necesario, si llegara ese día. El perfil será el que se contempla en la propia definición de la Ley.

Muerte digna
«La muerte no es digna o indigna. Dignas son las personas. La buena muerte es la que ocurre en paz»

Ayudar a morir
«Mi deber como médico es ayudar a vivir a las personas y, finalmente, ayudar a morir»

—¿Cómo se van a organizar los hospitales?

— No sólo los hospitales. La eutanasia puede tener lugar en un hospital o en el domicilio (lugar de residencia) del enfermo. No habrá salas especiales. Se llevará a cabo todo el proceso con humanidad y, por supuesto, respetando la confidencialidad y la protección de los datos, tanto del enfermo como de los profesionales implicados.

— ¿Qué no es la eutanasia y qué diferencia hay con la muerte digna?

— La eutanasia siempre es activa, directa y voluntaria. Si no es así, no es eutanasia. No es eutanasia, por ejemplo: la retirada o el no inicio de medidas que alargan la vida, pero que son perjudiciales (lo que se llama limitación del esfuerzo terapéutico, para no caer en el encarnizamiento), no es eutanasia la sedación paliativa o terminal (aunque con ella se acorte la vida), no es eutanasia el rechazo que el enfermo puede hacer a un tratamiento que se le ofrece (aunque ello le cueste la vida), y, por supuesto, no es eutanasia el homicidio: quitar la vida a otro sin su consentimiento, algo que nunca puede ocurrir en la eutanasia, que siempre tiene que ser voluntaria, a petición informada, expresa y reiterada de la persona. Comparar la eutanasia (que la Lore define tan bien) con las acciones de los médicos nazis, además de ser una falsedad, es caer en la más absoluta improbidad (falta de moralidad, integridad y honradez en la acciones). No es honrado pretender engañar o confundir a la población con semejantes argumentos. Que la eutanasia sea un derecho no está reñido con la obligación que existe de proteger y respetar la vida, especialmente la de los más débiles y necesitados. La Lore es muy garantista con el enfermo (para evitar que se cometan abusos en la aplicación de la eutanasia) y también lo es con los profesionales (permitiendo la objeción de conciencia). Para mí, la muerte no es digna ni indigna. Dignas son las personas, todas las personas, por el mero hecho de serlo. Todas tienen dignidad y son un fin en sí mismo, como dice el imperativo categórico de Kant. La buena muerte creo que es aquella que ocurre en paz y de acuerdo con la vida, las convicciones y la conciencia de quien muere. Personalmente creo que Mi deber como médico es ayudar a vivir y, finalmente, ayudar A morir a todas las personas; en algunos casos, que sin duda serán excepcionales, ello supondrá prestarles una ayuda para morir. A partir de ahí, la muerte pertenece al moribundo.

«Es una improbidad comparar la eutanasia con métodos nazis»